"En definitiva, y para no ser pesado, sigo creyendo que a Osasuna nunca le faltará la entrega y el esfuerzo, que son sus signos de existencia, pero hay que aportar algo más".
Otro partido en casa para poder comprobar si este Rayo, equipo de nuestra liga, es mejor o peor que nosotros y si tenemos equipo para salvar la categoría o para sufrir; está claro que, hasta ahora, para lo segundo.
Como decía el buen entrenador Voscov: "punto ser punto", que suma. Con esto nos hemos tenido que conformar tras este encuentro jugado a deshoras y contra un Rayo que no tiene campo, pero tiene equipo.
El míster osasunista sigue buscando un equipo que le cuadre a su forma de ver el fútbol y descubriendo qué jugadores se merecen ser titulares, y todavía no los ha encontrado; menos mal que tenemos 8 puntos.
Hoy, con otra alineación novedosa, pero deshilachada por el campo, hemos comprobado de nuevo que cualquier equipo que pasa por aquí maneja el balón mejor que Osasuna y comete menos errores que los rojos; conclusión: "tener el balón es la tarea"; ya hablaremos otro día de los errores en las entregas y pases al compañero.
Al Rayo le veíamos llegar fácil al borde del área, incluso disfrutar, y no sufrir, con el balón en los pies; a Osasuna, todo lo contrario. Las faltas cometidas por los rojos (21) eran la solución defensiva; por eso, los madrileños han tirado 15 veces a puerta y Osasuna, 4. Estos datos muchas veces en fútbol no son relevantes porque puede ganar el que peor lo hace, pero sí marcan una pauta por donde ha ido el encuentro.
Los cambios han aportado algo distinto a lo que veíamos hasta ese momento, pero tampoco hemos percibido soluciones futuras, y para colmo, la lesión de Raúl Moro, que hoy ha aportado algo de velocidad a la delantera.
En definitiva, y para no ser pesado, sigo creyendo que a Osasuna nunca le faltará la entrega y el esfuerzo, que son sus signos de existencia, pero hay que aportar algo más: no cometer tantos errores fáciles y algo más de elaboración de juego en el centro del campo.
Con los partidos que ya han pasado, podemos hacernos la pregunta: ¿a qué nivel estamos respecto a los demás equipos de Primera División?
Quizás D. Braulio se la respondió el primero.