Hoy hemos visto un equipo vestido de rojo, consistente en defensa, disputador de todos los balones, sin miedo en las entradas y sacando fuerzas de flaqueza hasta el minuto 94.
Feliz Año 2026. Un Osasuna – Athletic siempre tiene miga; además de ser un encuentro posterior a un parón vacacional, que cada uno se lo ha tomado como ha creído conveniente; todo un interrogante para los aficionados y para dos equipos separados en la clasificación por 5 puntos, aunque los del Botxo con un partido más, ya que tiene que jugar la Supercopa.
Osasuna, con sus armas de siempre: esfuerzo, entrega y jugar con cabeza; Lisci arma un once muy reconocible con la novedad del recién incorporado a la plantilla Javi Galán, que parece haber convencido pronto al entrenador de que está para jugar desde el minuto 1, aprovechando la ausencia de Abel por sanción y Boyomo en la Copa de África.
El reparto del terreno de juego no cambia, basado en un 4-4-2 bastante clásico, sabiendo que delante tiene jugadores de calidad y que no debe olvidar los aspectos defensivos que tanto daño están haciendo en el once rojillo esta temporada; es lo que tenemos.
Enfrente, entre los Williams, Sancet y un conocido lateral izquierdo, Adama, que parece no aportaba mucho en el Promesas y se lo vendimos por 3 millones a Lezama (gran negocio); por cierto, juega en la misma posición que Javi Galán, que no sé cuánto ha costado ni cuánto cobra; el tiempo dará la razón a unos y a otros.
En un estadio lleno, el encuentro desde el inicio tenso, competido y un Osasuna sin miedo a nada: disputa, compite y enlaza algunas jugadas propias de Primera División; aquí la aportación de Aimar y Moncayola sobresale por encima del resto en los aspectos ofensivos.
Tres ocasiones claras rojillas terminan en el gol de Rubén de tiro directo, donde despista al portero de la Selección para hacer el 1-0 en el minuto 33; también Sergio colaboró para que no empatara el Athletic. Gran primer tiempo de Osasuna, que se notaba que había preparado el encuentro a fondo.
La segunda parte fue otro cantar, ya que los del Botxo se hicieron dueños del balón y Osasuna no lograba arrebatárselo para forzar algún contraataque. Los minutos fueron pasando y, en uno de esos despistes de la línea defensiva, que hoy estuvo a gran altura, el Athletic empataba el partido.
Se notaba que las fuerzas se debilitaban en ambos equipos y la reacción de Valverde fue más rápida que la de Lisci; a pesar de todo, la balanza dio un punto a cada uno y todos contentos, por la justicia que hemos visto respecto al juego de unos y otros, según mi opinión.
Hoy hemos visto un equipo vestido de rojo, consistente en defensa, disputador de todos los balones, sin miedo en las entradas y sacando fuerzas de flaqueza hasta el minuto 94. Debido a la novedad, tengo que resaltar que Javi Galán ha cumplido perfectamente, aunque se le nota algo falto de ritmo de competición; todo se andará.
Mi recomendación habitual: perdemos demasiados balones fáciles; los difíciles no los cuento. AUPA OSASUNA