La Federación Española de Balonmano ha aplazado el encuentro previsto para este miércoles porque el conjunto sevillano no puede desplazarse hasta Pamplona.
El equipo de Jordi Ribera ha grabado en el paisaje semidesértico de Navarra una pieza que simboliza tiempo, velocidad, esfuerzo e impacto y que culmina con el grupo completo en el Navarra Arena.
A sus 34 años, la pamplonesa ha decidido poner punto y final a unos años en los que ha sentido “superfeliz” y que se han visto mermados al final por una lesión crónica.