“Creo que la directiva, visto lo visto, estará buscando entrenador para la temporada que viene”.
Hace ya un año exactamente (18/5/25) que se jugó un Osasuna – Español con otra cara, otros deseos, otro entrenador y otros puntos, todo con menos temblor que el de este domingo. ¡Quién nos iba a decir entonces que, en mayo de 2026, estaríamos tan angustiados! Aquel partido lo solventamos con un 2-0 claro y sin temblar, pero es que este Osasuna – Español de este domingo era otra cosa, y el público así lo entendía.
El entrenador, para este encuentro tan decisivo, ha propuesto un once calcado al de anteriores días, con el añadido de Víctor Muñoz, que le daba más potencial al equipo; o eso creíamos.
El encuentro comienza con demasiada tensión por ambos bandos y no le resulta fácil a Osasuna llegar al área españolista en condiciones de hacer gol, solo a trompicones y sin claridad para tirar a gol; solo algunas jugadas individuales de Víctor, al que se le ha visto activo aunque falto de ritmo de competición por su larga ausencia; a pesar de todo, era el único que acercaba peligro al área españolista.
A los 25 minutos, una “faltita” de las que gusta pitar a los árbitros fuera del área hace el 1-0 el Español, para disgusto de la parroquia osasunista. Era el minuto 25 y todavía quedaba tiempo de enmienda. Agobia Osasuna sobre la portería españolista, pero sin eficacia ni acierto. Se ve a los rojillos perdidos por el campo, sin acertar en los movimientos propios de un equipo que quiere hacer gol.
Comienza la segunda parte sin cambios, pero con ganas aparentes de igualar la contienda como sea; pero estos deseos tienen que llevar un orden ofensivo y defensivo, si no, sufrirás las consecuencias. En el 48, al rechace de un córner, Víctor empata el partido y todo parece encarrilado (1-1); 4 minutos más tarde, en un ataque españolista ante una desordenada y desbarajustada defensa rojilla, como casi todo el encuentro, marca su segundo y definitivo tanto, que le da el respiro de la salvación (1-2).
A partir de aquí, el entrenador cambia todo el centro del campo (Aimar, Moncayola y Torró) por Raúl, Moi e Iker. En estos momentos se percibe cómo cada vez que coge el balón el Español, el desorden defensivo osasunista es para verlo en pantalla grande: ni los de Regional hacen las cosas tan mal. Las salidas de Barja y Galán no terminan de solucionar nada, ya que los centros, nada peligrosos, son todos para la defensa o el portero españolista.
Partido nefasto donde los haya, donde ha fracasado el entrenador, que creo no ha calculado lo difícil que es estar en Primera División y donde no ha sabido responsabilizar al equipo a partir de la victoria al Sevilla en El Sadar; ha mantenido un esquema tan fijo que los contrarios también aprenden y saben dónde hacer daño; que se lo pregunten a nuestros centrales, que parecen de categorías inferiores en los marcajes y coberturas; a nuestro centro del campo, que, aparte de su buena voluntad, pierde demasiados balones y no hace pases de ataque, sino defensivos constantemente; a los delanteros, a Víctor, desear que se ponga en forma cuanto antes para el último encuentro y para la selección, y a Budimir, agradecerle todos los servicios prestados, que no son pocos.
Que tenemos un equipo con limitaciones, ya lo sabemos, por eso nuestro presupuesto es de los más bajos; que tenemos un entrenador repescado de 2ª División y con muy buena voluntad, de acuerdo, pero como aquí decimos, que le ha pillado el toro, también. Creo que la directiva, visto lo visto, estará buscando entrenador para la temporada que viene.
Por cierto, antes pasábamos a los entrenadores del Promesas al primer equipo: Alzate, Zabalza, Ciganda, Enrique Martín, Urban, Mateo, Los Arcos, Miguel Sola, no sé si me dejo alguno, pero es una pena que no seamos capaces de que alguno de los entrenadores de Tajonar pueda dar el salto al primer equipo.