"Esto ha derivado en una gran primera parte, donde tanto unos como otros han puesto sobre el césped toda su sabiduría para beneficio del espectáculo. Los errores en los pases y controles por parte de los rojillos parecían mortales"
Tarde de fútbol a la hora del vermut, pero da igual, los aficionados rojillos nos adaptamos a todo, incluso recordando a Pepe Alzate y sus muchachos; gran trabajo y proyección la de Pepe en Osasuna y al que considero el verdadero cimentador y orientador de la actual estructura osasunista: Gracias, Pepe.
Este Betis, al que también entrenó Alzate, casi siempre nos ha amargado la tarde de fútbol en El Sadar y hoy no iba a ser menos. Un equipo compacto y técnicamente muy bueno que ha hecho correr a Osasuna detrás del balón durante buen rato.
En la alineación osasunista, tres novedades respecto al partido de Vitoria: Víctor Muñoz, Herrando e Iker Muñoz. Contener al Betis siempre es complicado por su gran nivel técnico y hoy Osasuna ha tenido que poner sobre el césped todo lo que tiene.
Esto ha derivado en una gran primera parte, donde tanto unos como otros han puesto sobre el césped toda su sabiduría para beneficio del espectáculo. Los errores en los pases y controles por parte de los rojillos parecían mortales, pero Osasuna no le ha perdido la cara al partido y se ha sobrepuesto al gol del minuto 6 de Abde.
El encuentro se ha convertido en un ir y venir para beneficio del espectáculo y disfrute del propio fútbol; hasta que, en el minuto 37, un penalti del Betis lo ha transformado Budimir y ha empatado el encuentro. ¡Qué respiro para Osasuna! Pues ya veíamos el partido cuesta arriba.
Los entrenadores, en el descanso, ya han visto que la victoria era difícil y ambos han salido con más prudencia tanto en defensa como en ataque: como si hubieran pactado el empate, que no está nada mal.
Osasuna ha dado de sí lo que tenía: algunos errores de precisión técnica y todo lo que el espíritu rojillo le hace poner sobre el campo cada día.
Bien por Iker Muñoz, tanto por su trabajo como por su renovación. Aimar ha de aparecer más para generar fútbol de ataque y los centrales, cuestión aparte, ya que sus ganas de hacer las cosas bien les llevan a vivir constantemente acelerados en el juego y cometer tantos errores. El resultado lo considero justo y un punto más para Osasuna.
Una ocurrencia: este fútbol de hoy día se ha cargado la PROPIEDAD CONMUTATIVA tanto de la suma como de la multiplicación. A saber: si un defensor pisa involuntariamente el pie de un atacante, esta acción será considerada como falta (penalti si es dentro del área). Sin embargo, si la falta la comete un atacante sobre el defensor, nunca será falta ni para el árbitro, ni para el Comité Técnico de Árbitros, ni para el público en general. Esto solo pasa en este deporte. ¿Verdad, señor Catena?