La antigua ikastola Jaso continúa siendo uno de los principales focos de inseguridad de Pamplona pese al descenso global de los delitos denunciados. Una media de 62 personas ha pernoctado en el edificio durante los últimos seis meses y alrededor de una treintena lo hace de manera habitual, mientras los robos con violencia han aumentado un 73,3%.
Los datos difundidos ahora por el Ayuntamiento de Pamplona reflejan que la situación sigue lejos de estar resuelta. La Policía Municipal ha realizado este año 45 intervenciones en la antigua ikastola Jaso y se han contabilizado 242 denuncias, aunque en conjunto suponen un 8,3% menos que el año anterior.
A fecha de 10 de octubre de 2026, la Policía Municipal había realizado diez recuentos de personas que dormían en el inmueble de Echavacoiz. Las cifras han oscilado entre 37 y 75 personas, con una media de 62.
El Ayuntamiento reconoce que no puede determinar si se trata siempre de las mismas personas o si existe una renovación constante de quienes acceden al edificio. Sin embargo, la Policía Municipal calcula que aproximadamente la mitad, algo más de 30 personas, permanece allí de manera habitual.
El dato supone una reducción frente a otros momentos en los que se llegaron a contabilizar hasta 200 personas en el inmueble. Sin embargo, la presencia continuada de decenas de personas mantiene abierto un problema que ha generado durante meses incendios, violencia, suciedad e intervenciones policiales.
Los datos de delincuencia muestran además una evolución desigual. Las agresiones sexuales han descendido un 60%, al pasar de cinco a dos, mientras que los robos con fuerza han bajado un 48%, de 76 a 40.
También han caído un 38% los delitos de lesiones, de 21 a 13, y un 25% las amenazas, que han pasado de doce a nueve. Las detenciones derivadas de requisitorias judiciales, por el contrario, han aumentado de ocho a diez.
El mayor incremento se ha producido en los robos con violencia, que han pasado de 15 a 26 casos. El crecimiento ha sido del 73,3%. También han aumentado los hurtos un 18,5%, desde 113 hasta 134.
Estos datos se conocen después de varios episodios graves ocurridos durante los últimos meses en la antigua ikastola Jaso. El pasado 26 de agosto, el edificio volvió a sufrir un incendio que obligó a desalojarlo mientras continuaba pendiente una solución definitiva.
A finales de septiembre se produjo además un grave apuñalamiento en el interior. La Justicia decretó prisión provisional para el acusado de atacar con una navaja a otro hombre, que sufrió heridas de gravedad.
La degradación del inmueble ya había quedado patente meses antes, cuando el interior presentaba toneladas de basura, suciedad y presencia de ratas tras sucesivos episodios de ocupación. Una situación que ha generado reiteradas quejas y preocupación en el entorno de Echavacoiz.
El Ayuntamiento mantiene desde hace aproximadamente un año una vigilancia permanente en la zona. Las áreas municipales de Acción Comunitaria y Seguridad y Convivencia Ciudadana realizan además recuentos, normalmente dos veces por semana y en horarios de mañana y noche.
La situación ha provocado también un enfrentamiento político por la falta de una solución definitiva. El concejal de Urbanismo, Joxe Abaurrea, ha atribuido recientemente la imposibilidad de actuar sobre el edificio a la falta de autorización judicial necesaria para proceder a su desalojo.
Mientras tanto, el inmueble continúa en pie y ocupado pese a los anuncios realizados durante los últimos meses sobre su futuro derribo. La antigua ikastola Jaso mantiene así una presencia habitual de más de una treintena de personas, con vigilancia policial constante y nuevos incidentes registrados durante este mismo año.