La forma de decidir los puestos en las listas electorales por parte de la presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, ha generado un importante malestar interno. La presidenta regionalista ha convocado este viernes a los principales órganos de la formación para aprobar las candidaturas al Congreso y al Senado sin haber comunicado previamente los nombres que pretende someter a votación. Una manera de proceder que ha provocado un profundo descontento entre miembros del Consejo Político, que consideran que se les está relegando a ratificar decisiones adoptadas sin conocimiento previo y sin debate alguno en la formación política.
La situación resulta especialmente delicada porque el Consejo Político es el máximo órgano de UPN entre congresos y tiene encomendada la aprobación de las candidaturas que corresponden al partido dentro de la coalición electoral alcanzada con el Partido Popular para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Sin embargo, según las críticas existentes en el seno de la formación, ni los miembros del Consejo Político ni la propia Ejecutiva han participado en la elección de unos nombres que Ibarrola va a mantener bajo su control hasta el último momento.
La presidenta de UPN ha organizado para esta misma tarde de viernes una sucesión de reuniones. El comité de listas está convocado a las 16 horas, la ejecutiva a las 17 y el Consejo Político a las 18 horas. Tres órganos distintos que deberán pronunciarse, prácticamente de manera consecutiva, sobre unas candidaturas que sus integrantes no han podido conocer ni debatir con antelación.
Esta fórmula ha sido interpretada por sectores críticos del partido como una manera de convertir los órganos internos en simples instrumentos de ratificación. Para quienes cuestionan las formas, las reuniones de esta tarde corren el riesgo de convertirse en una simulación democrática, al presentar como una decisión colectiva lo que consideran una elección personal de la presidenta.
El acuerdo electoral con el Partido Popular establece que UPN debe designar a la persona que encabezará la lista al Congreso de los Diputados, además de ocupar el cuarto puesto y elegir a los suplentes primero y tercero. Por su parte, el PP ha reservado para Sergio Sayas el segundo lugar de la candidatura, mientras que el tercero también corresponde a los populares.
Esta distribución obliga a UPN a seleccionar a una mujer para encabezar la lista al Congreso, de acuerdo con las exigencias de alternancia entre hombres y mujeres de las candidaturas electorales. Entre los nombres que se barajan destacan Cristina Sota y Leticia San Martín, aunque Ibarrola no ha comunicado oficialmente su elección a los órganos del partido.
En el Senado, el acuerdo de coalición reserva a UPN los puestos primero y tercero, así como sus correspondientes suplentes. El Partido Popular designará a la persona que ocupe el segundo lugar, para el que se contempla inicialmente una mujer. De esta manera, los regionalistas deberán seleccionar a dos hombres para completar sus posiciones.
Entre los nombres que se manejan para representar a UPN en el Senado aparecen Miguel Aguirre, alcalde de Fitero, Javier Esparza, expresidente del partido y actual portavoz parlamentario regionalista y Alberto Catalán, actual diputado.
La incertidumbre se mantendrá, por tanto, hasta que Ibarrola traslade su propuesta a los dirigentes convocados. La dirección regionalista tiene previsto celebrar el Consejo Político en el Hotel Iruña Park de Pamplona, donde los medios de comunicación podrán acceder aproximadamente a las 18.30 horas, coincidiendo con la proclamación de los candidatos.
El precedente de María Caballero agrava el descontento interno
El enfado de algunos dirigentes no se limita a las candidaturas para las elecciones generales. La reunión de este viernes también deberá aprobar la propuesta para que María Caballero sea la candidata de UPN a la alcaldía de Pamplona en las próximas elecciones municipales, una decisión que ha generado nuevas críticas por la manera en que se ha comunicado.
La elección de Caballero ya fue adelantada el pasado fin de semana a través de una filtración a un único medio de comunicación. Según las críticas internas, Ibarrola decidió esa candidatura sin someterla previamente al conocimiento de la Ejecutiva ni del Consejo Político, pese a tratarse de una decisión de gran relevancia para el futuro electoral de la formación.
El procedimiento ha provocado un nuevo motivo de descontento. Primero se ha dado a conocer públicamente el nombre de la candidata y, casi una semana después, se ha convocado al órgano que debe aprobar formalmente su designación. Una secuencia que algunos miembros del partido consideran contraria al funcionamiento que debería tener una organización con órganos internos de deliberación y decisión.
De hecho, el propio comunicado oficial de UPN establece que el Consejo Político deberá aprobar esta tarde la propuesta del comité de listas para que María Caballero sea candidata a la alcaldía. Sin embargo, su nombre ya se ha anunciado públicamente antes de que se celebraran las reuniones encargadas de tramitar y ratificar la propuesta.
La convocatoria de este viernes se produce, además, después de que UPN y PP hayan cerrado su acuerdo para concurrir conjuntamente a las elecciones generales. El pacto fue confirmado públicamente el pasado 13 de octubre, antes de que el Consejo Político lo sometiera a votación aquella misma tarde, aunque entonces tampoco se habían comunicado todos los detalles sobre la distribución de puestos y los futuros candidatos.
Ahora, los miembros de este órgano vuelven a encontrarse ante una votación relevante sin haber dispuesto previamente de los nombres propuestos. La principal queja interna es que el partido dispone de órganos de decisión, pero sus integrantes consideran que no están participando realmente en las decisiones.