"Con todo perdido, Osasuna echó mano del “Osasuna nunca se rinde" y comenzó a meter el miedo en la zaga mallorquina.
Estamos en noviembre y ya empezamos con los partidos a vida o muerte. No es buena señal, pero así veíamos este encuentro antes de su comienzo; lo malo es que, al terminar, seguimos igual.
Un Mallorca – Osasuna peleando por los puestos de abajo no lo deseamos nadie, pero después de 14 jornadas cada uno está donde se merece; por ello estos encuentros tienen un valor muy significativo, tanto por lo que consigues como por lo que demuestras.
El míster osasunista tiene lo justo para competir y tiene que hacer malabares para colocar en el campo un once de garantías. Incluye a Herrando por necesidad, a Osambela como refuerzo del centro del campo y a Budimir por si asusta a su antiguo equipo. Creo que Budimir no está a la altura de la exigencia que requiere la competición y tiene que pensar en descansar.
La exhibición de juego que han dado ambos equipos en la primera parte es para que nos devuelvan la entrada al espectáculo; la ecuación era: equilibrio + respeto = aburrimiento. La segunda parte la animó el árbitro al señalar un penalti a Osasuna que Muriqi anotó, para, a continuación, volver a anotar después de la enésima pérdida de balón en el centro del campo osasunista.
A partir de aquí y con todo perdido, Osasuna echó mano del “OSASUNA NUNCA SE RINDE” y comenzó a meter el miedo en la zaga mallorquina. Los cambios ayudaron a ello: Barja hace daño por la banda y sus centros son más eficaces, a diferencia de los de Víctor Muñoz, que siempre tienen que terminar en tiro a gol.
Hoy hemos comprobado el nivel futbolístico del equipo, donde sus errores siguen manifestándose de una forma muy clara, como son los pases fáciles mal dados, los controles que se nos van y los centros desde las bandas, que no hacemos uno ni medio bien, excepto el del gol del empate de Boyomo. A todo ello le añadiremos un poco de “chispa futbolera”, que hace tiempo que la echamos en falta.
¿Se han dado cuenta de que los inicios de las segundas partes son un poco caóticos para Osasuna?
Algo hemos aprendido hoy: que el partido termina cuando pita el árbitro y que la actitud en el juego supera algunas deficiencias que el conjunto muestra en el propio desarrollo del partido.