La propuesta registrada por la socialista Marina Curiel contabiliza cambio de colores y repintado de calles como si fueran aparcamientos creados desde cero.
Marina Curiel ha intentado justificar la entrega de Pamplona a EH Bildu presentándose como el "motor" de la ciudad y ha condicionado las cuentas municipales a un Plan de Convivencia con el reconocimiento a las víctimas de la banda terrorista.
"Exige" explicaciones a la oposición regionalista y popular por acudir a la masiva marcha por Ceuta mientras mantiene un férreo silencio sobre la asistencia de los dirigentes abertzales a convocatorias en favor de los condenados de la banda terrorista.
Tras romper sus promesas electorales y regalar la Alcaldía a Joseba Asiron, los socialistas pretenden dar lecciones de "convivencia" mientras sostienen al abertzalismo radical.
Marina Curiel reclama firmeza contra la violencia y no “mirar hacia otro lado”, un día después de que el PSN aprobara con EH Bildu una moción sin condena expresa.
Los socialistas reclaman el Plan de Convivencia, respaldan los criterios técnicos que impidieron la pantalla de la semifinal y plantean mejoras para las fiestas de 2027.
La presidenta del Gobierno de Navarra ha apelado a la convivencia plural en el aperitivo presanferminero del PSN, donde también ha intervenido la socialista Marina Curiel.
Marina Curiel ha anunciado una declaración al pleno para sustituir las rampas mecánicas, tras años de averías y costes de mantenimiento, y ha pedido que la obra pueda ejecutarse desde 2027.
El acuerdo entre EH Bildu, PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin ha sacado adelante el presupuesto mientras UPN y PPN denuncian un “pago político” y alertan de más inseguridad y pobreza.
Los abertzales, estrategas más avezados que los socialistas, dejaron que el PSN cargara en solitario con tamaña indignidad, de la cual, además, no sacaron ningún provecho, pues no se integraron en el nuevo equipo de gobierno.
El actual alcalde de Pamplona, Joseba Asirón (EH Bildu) también se ha mostrado a favor de que UPN y PPN se sumen a las negociaciones de los presupuestos.
Los socialistas y sus socios proetarras de EH Bildu han impedido que se convoque este acto de respeto, pero UPN y el PP lo han convocado por su cuenta.