Dialogrando, una aplicación desarrollada por la start-up navarra NNBi, permite ejercitar la memoria y la atención mediante juegos en los que el usuario conversa directamente con el teléfono móvil. La herramienta combina inteligencia artificial y tecnología de voz para adaptar los ejercicios al nivel de cada persona.
La aplicación, desarrollada íntegramente en Navarra, permite realizar las actividades hablando "de forma natural", sin necesidad de utilizar la pantalla durante el ejercicio. La inteligencia artificial comprende diferentes respuestas y ajusta la dificultad de los juegos en función del desempeño del usuario.
La presentación de Dialogrando ha tenido lugar este miércoles, 21 de octubre de 2026, en Pamplona. En ella han participado José Ángel Andrés, presidente de Fundación Caja Navarra; Julen Etxebeste, colaborador del proyecto; y Onintza Sayar y Maialen Zabalza, de NNBi.
José Ángel Andrés ha destacado "el valor de una inteligencia artificial al servicio de la inclusión y la autonomía y de una tecnología adaptada a las personas". Por su parte, Julen Etxebeste ha explicado el origen de la aplicación y Onintza Sayar ha puesto en valor el trabajo del equipo de desarrollo y la implicación de las personas que han colaborado.
Maialen Zabalza se ha referido a los principales retos tecnológicos afrontados durante el proyecto. Entre ellos ha citado la rápida evolución de la inteligencia artificial y la necesidad de conseguir una conversación natural y fluida, reduciendo los tiempos de respuesta.
Tras la rueda de prensa celebrada en Pamplona, la jornada ha continuado con una presentación más detallada de Dialogrando. También ha intervenido Uhaina Lakasta, de NNBi, para explicar parte del desarrollo técnico de la herramienta.
Posteriormente se ha desarrollado una mesa redonda con María Goicocheta, terapeuta ocupacional de la Residencia San Jerónimo; Pilar Luna, neuropsicóloga de la Clínica Ubarmin; y Adrián Elizalde, presidente de GERNA y socio de la asociación Retina. Los participantes han abordado la accesibilidad, el acompañamiento y el posible recorrido terapéutico de la aplicación.
Julen Etxebeste ha explicado que Dialogrando "nació de una experiencia cercana", aunque responde a una necesidad que comparten numerosas personas y familias. El objetivo ha sido disponer de herramientas accesibles para ejercitar la memoria y la atención.
Una de las principales diferencias respecto a otras aplicaciones de estimulación cognitiva está en la forma de interacción. Mientras otras soluciones requieren observar estímulos y responder mediante una pantalla táctil, ratón o teclado, Dialogrando permite completar los juegos exclusivamente mediante la voz una vez iniciada la aplicación.
El usuario puede responder con sus propias palabras, cambiar de nivel, interrumpir la actividad y retomarla posteriormente mediante órdenes habladas. De esta manera, no es necesario tocar el dispositivo durante el desarrollo de los juegos cognitivos.
Este sistema puede facilitar el acceso a estas actividades a personas que encuentran barreras en el uso habitual de dispositivos digitales. Entre los perfiles señalados se encuentran las personas mayores, las personas con discapacidad visual y quienes tienen dificultades de psicomotricidad manual.
La aplicación incluye 15 juegos y seis niveles de dificultad, que permiten disponer de un total de 900 ejercicios. Los usuarios pueden optar por un modo de juego libre, escogiendo actividad y nivel, o por un entrenamiento guiado.
Los ejercicios han sido diseñados por especialistas para trabajar diferentes capacidades. Entre ellas se encuentran el lenguaje, el procesamiento auditivo, la atención sostenida y selectiva y la memoria episódica.
La inteligencia artificial permite además interpretar respuestas formuladas de distintas maneras y evita limitar la interacción a un conjunto cerrado de opciones. NNBi ha centrado buena parte del desarrollo en lograr una voz humana y cercana y un diálogo que permita al usuario contestar con sus propias palabras.
Dialogrando también modifica la dificultad de las actividades según el rendimiento de cada persona y puede reajustarla durante el propio ejercicio. Tanto el cambio de nivel como las opciones para detener y reanudar una sesión se realizan mediante instrucciones habladas, sin pantalla táctil, ratón ni teclado.
La aplicación es el resultado de dos años de desarrollo por parte de NNBi, empresa navarra especializada en inteligencia artificial aplicada a la salud. El proyecto ha contado con una subvención de 102.000 euros del programa Innova de Fundación Caja Navarra y Fundación "la Caixa", además de acompañamiento, formación e integración en la Red Innova.
Durante este periodo se han realizado pruebas con personas usuarias, principalmente personas mayores de la residencia San Jerónimo de Estella y personas con discapacidad visual a través de la asociación Retina. Sus experiencias, ideas y aportaciones se han utilizado para ajustar la aplicación y tratar de facilitar un manejo sencillo.
Adrián Elizalde ha destacado "el cambio que supone una herramienta de estas características para las personas con discapacidad visual". A diferencia de experiencias como los audiolibros o la audiodescripción, centradas principalmente en escuchar, Dialogrando permite responder, tomar decisiones y dirigir la actividad mediante la voz.
María Goicoechea, terapeuta ocupacional de la residencia San Jerónimo, ha valorado el acompañamiento que puede ofrecer la aplicación y las posibilidades de la interacción por voz para personas que encuentran dificultades al utilizar herramientas digitales.
El diseño también se ha contrastado con especialistas en estimulación y terapia cognitiva para priorizar las áreas de atención y memoria. En este trabajo han participado profesionales de la Clínica Ubarmin, la Residencia San Jerónimo, Retina, ANFAS, Síndrome de Down Navarra y Aspace.
Pilar Luna, neuropsicóloga de la Clínica Ubarmin, ha señalado el interés de continuar desarrollando herramientas de estas características y explorar una posible aplicación terapéutica. También ha precisado que avanzar en ese ámbito requeriría un proceso de validación clínica que permita disponer de evidencia científica sobre sus posibles beneficios.