• domingo, 25 de febrero de 2024
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Blog / Cartas al director

Acabar con la libertad de las familias y colegios en Navarra

Por La voz de los lectores

Carta enviada por Iñigo Sanciñena Morales, padre del colegio Irabia-Izaga de Pamplona. 

Colegio Irabia-Izaga, en Cordovilla. PABLO LASAOSA
Colegio Irabia-Izaga, en Cordovilla. PABLO LASAOSA

En los últimos días, se han publicado en diferentes medios de comunicación las informaciones sobre las decisiones que tenemos que tomar las familias del colegio Irabia-Izaga.

Soy padre de 4 hijos que estudian o han estudiado en este colegio. Creo que puedo opinar con conocimiento, puesto que yo, en mi etapa escolar fui alumno de uno de los escasísimos colegios de Pamplona, en los que la educación era mixta, “las Francesas”, hoy “San Cernin”. En ese colegio estudié hasta el inicio de mi vida universitaria.

Y mis hijos, en sus inicios escolares, también fueron a un colegio mixto de Pamplona. Por circunstancias personales, que no vienen a cuento, mi mujer y yo tomamos la decisión de cambiar de colegio a los niños, optando por un centro cercano a nuestro domicilio y que impartía la educación diferenciada, que no segregada. No por repetir una mentira, ésta se convierte en verdad, por mucho que algunas personas así lo piensen.

Según la RAE, segregar significa:

“1.- tr. Separar o apartar algo o alguien de otra u otras cosas.

2.- tr Separar y marginar a una persona o a un grupo de personas por motivos sociales, políticos o culturales.

3.- tr. Dicho de una glándula o de un órgano. Expulsar una sustancia producida por ellos.”

Estarán de acuerdo los lectores conmigo, que cuando la clase dirigente en materia educativa de nuestra comunidad habla de “segregada” se está refiriendo a la segunda acepción que figura en el diccionario de la Real Academia (no quiero ni pensar en las otras dos, porque estarían hablando de cosas u órganos).

El colegio Irabia-Izaga jamás ha separado ni marginado a nadie, un centro con más de 50 años educando a gente de toda clase y condición, en la que hoy conviven diversas nacionalidades, en el que la persona es el centro de atención.

La clase política está atacando un modelo de educación, tan válido como cualquier otro. Nunca marginaría a mis hijos, o a mis hijas, ¿qué padre/madre lo haría? En nuestra casa, las mujeres y los hombres somos iguales, en derechos y obligaciones, y así lo transmitimos a nuestros hijos. Ahora bien, los ritmos madurativos de los niños y las niñas son diferentes, y cualquiera con descendientes de ambos sexos lo puede corroborar. De esto trata la educación diferenciada, de adaptar el currículo a los ciclos madurativos de las personas.

Escuché a la presidenta de nuestra comunidad en una entrevista, justo después de ser investida, en que no podía aceptar los postulados de determinados partidos sobre la obligatoriedad de estudiar euskera. Que para ello, habían dotado las partidas presupuestarias correspondientes, de manera que quien quisiera estudiar voluntariamente euskera iba a tener los medios, pero nunca desde la obligación, sino desde la voluntad. Sra. presidenta, ¿por qué quien quiere estudiar voluntariamente euskera va a tener todos los medios económicos y las familias de Irabia-Izaga no?  ¿Acaso somos ciudadanos de segunda?

Imagínense ustedes por un momento en un dirigente que no estuviera de acuerdo con la impartición del euskera, y tomase la decisión de acabar con los conciertos económicos de aquellos centros en los que se impartiera (previamente habría acabado con la oficialidad de la lengua,…), ¿qué pensaríamos? La respuesta es muy fácil: “es un fascista”. Pues bien, yo también lo creo, no se puede acabar con la libertad de las personas, por muy diferente que sea el pensamiento que tiene. Esto, sí es fascismo.

Defiendo todo modelo educativo, porque no podemos olvidar que la educación nos compete a las familias y son ellas quienes libremente eligen un modelo u otro.

Hoy, el ataque es a la educación diferenciada, mañana podrán ser los centros religiosos. La excusa será que no puede haber, en un estado laico, conciertos con aquellos colegios en el que los fundamentales son de la Iglesia Católica.

Señores dirigentes, aún están a tiempo de recapacitar, ¿hay algo más progresista que defender la libertad de las personas? Porque eliminar el concierto a los colegios de educación diferenciada es un ataque a la libertad de las familias que optamos por ese modelo educativo, es acabar con un modelo que no les gusta, pero es un modelo educativo, tan válido como cualquier otro. Sra. Chivite sea coherente con sus palabras y permita a todos estudiar allá donde elijan las familias desde la libertad y voluntad, nunca desde la imposición. Saben perfectamente que la mayoría de las familias no pueden asumir el coste de una educación privada y ustedes nos están imponiendo unas condiciones que en la mayoría de las situaciones son inasumibles.

Carta enviada por Iñigo Sanciñena Morales, padre del colegio Irabia-Izaga de Pamplona. 

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