El consejero de Salud del Gobierno de Navarra, Fernando Domínguez (Geroa Bai), ha protagonizado este jueves un duro enfrentamiento con el PSN en el Parlamento de Navarra por la situación de las listas de espera sanitarias. Domínguez ha reprochado a sus socios socialistas que intenten desentenderse de un problema que también se agravó durante los años en los que dirigieron el Departamento de Salud.
La bronca se ha producido durante una intervención de la parlamentaria socialista Maite Esporrín, que ha reclamado nuevas medidas para reducir las demoras sanitarias. El consejero no ha ocultado su malestar por las críticas procedentes de uno de los partidos que sostienen al Ejecutivo de María Chivite. “Me parece sorprendente que ahora se quieran poner de perfil con lo referente a las listas de espera, como que no fuese con ustedes”, le ha espetado.
Domínguez ha recurrido a las cifras para recordar al PSN su responsabilidad en el deterioro de las listas de espera. Cuando abandonó el Gobierno de Navarra en 2019, había 40.400 citas pendientes. Sin embargo, cuando regresó a la Consejería de Salud en 2023, después de cuatro años de gestión socialista, la cifra había aumentado hasta las 65.900 citas.
La diferencia ha sido de 25.500 citas adicionales, lo que representa un incremento del 63 % durante ese periodo. Con estos datos, el consejero de Geroa Bai ha tratado de desmontar las críticas de sus socios. “Parece que éste es un problema que viene de este verano y no es así”, ha remachado ante la parlamentaria socialista.
El enfrentamiento ha ido más allá de las cifras. Domínguez también ha cuestionado algunas de las decisiones adoptadas durante la anterior etapa de gestión sanitaria, especialmente el acuerdo sindical de 2023 que permitió incrementar en 400 euros mensuales el sueldo de los médicos.
Según ha recordado, aquella subida salarial se aprobó “sin objetivo alguno” y estuvo acompañada de una reducción de cinco horas de actividad asistencial. El consejero ha cuestionado sus resultados con una afirmación contundente: “Como comprobamos escasos meses después, esto no sirvió para mucho”.
Además, el responsable de Salud ha explicado que durante los últimos tres años apenas se han registrado ocho meses de actividad normal en el sistema sanitario navarro. Ha relacionado esta situación con las huelgas, los periodos festivos y los meses de verano, que han condicionado la actividad asistencial.
Por su parte, Maite Esporrín ha reconocido que desde el Departamento de Salud “se han hecho cosas”, aunque ha considerado insuficientes las actuaciones desarrolladas hasta ahora. La representante del PSN ha reclamado nuevas medidas ante una situación que sigue afectando a miles de pacientes de Navarra.
La parlamentaria socialista ha advertido de que existen pacientes que superan los ocho meses de espera para acceder a una primera consulta con un especialista. También ha señalado el “profundo impacto emocional” que estas demoras provocan en los enfermos y sus familias.
Ante estas críticas, Domínguez ha defendido las medidas que su departamento está aplicando para reducir las listas de espera. Entre ellas ha mencionado la teledermatología y el circuito de ópticos, dos iniciativas destinadas a mejorar la atención y agilizar determinadas consultas.
El consejero ha asegurado que la espera media ha descendido un 15 % durante 2026, al pasar de 153 a 130 días. Sin embargo, las cifras siguen reflejando un importante problema asistencial, con más de 67.000 navarros pendientes de una primera consulta.
El nuevo choque entre Geroa Bai y el PSN tampoco ha sido un episodio aislado. Hace apenas unas semanas, los socialistas ya se distanciaron de su propio Gobierno en una votación relacionada con la asistencia sanitaria en la Ribera de Navarra.
En aquella ocasión, el PSN apoyó en la Comisión de Salud una iniciativa de UPN para reabrir las urgencias nocturnas de Fustiñana, pese a la oposición del consejero Fernando Domínguez y de Geroa Bai. La decisión dejó en evidencia las diferencias entre los socios del Ejecutivo sobre la organización de determinados servicios sanitarios.
Ahora, a las puertas de las elecciones generales del 29 de noviembre, los socialistas han vuelto a cuestionar públicamente la gestión del consejero de Salud. Domínguez les ha respondido recordando que el deterioro de las listas de espera también se produjo durante la etapa en la que el PSN tenía la responsabilidad directa sobre el departamento.
La discusión parlamentaria ha dejado al descubierto las tensiones entre los socios del Gobierno de Navarra por uno de los principales problemas de la sanidad pública. Mientras el PSN exige acelerar las soluciones, Domínguez ha defendido su gestión y ha recordado la herencia recibida de los socialistas, con un incremento del 63 % en las citas pendientes entre 2019 y 2023.