- miércoles, 17 de junio de 2026
- Actualizado 17:01
Resulta curioso comprobar cómo el nacimiento de Tabarnia, una parida que en principio no tiene más recorrido que el de provocar cierta diarrea mental en sus detractores, ha sacado a relucir las vergüenzas de los portadores de las células madre de la democracia.