"Cuando el entrenador hablaba de elaborar jugadas desde el centro del campo para conseguir ocasiones de gol, que sepa que es su asignatura pendiente".
"Cuando el entrenador hablaba de elaborar jugadas desde el centro del campo para conseguir ocasiones de gol, que sepa que es su asignatura pendiente".
La plantilla de Osasuna no debió pensar en la gran trascendencia de este encuentro, y todos los que saltaron al campo de Montilivi no sé si lo quisieron demostrar. El entrenador puso sobre el césped el once que, a su juicio, está más en forma, sin poder contar todavía con Boyomo ni Benito.
La estructura habitual de 4-4-2, con muchos apoyos tanto defensivos como ofensivos por las bandas, tan echados en falta hasta ahora —incluso por el mismo entrenador—, pues no se notó nada de mejora en este aspecto.
El encuentro fue un clásico de dos equipos que figuran en la cola de la tabla clasificatoria, y el que menos errores ha tenido se ha llevado los puntos a su casillero. Aunque el partido comenzó muy igualado y aburrido, parecía que Osasuna mostraba más peligro en ataque: dos ocasiones de Víctor y Budimir nos hicieron concebir esperanza, pero no.
Bastó un acercamiento del Girona para explicar por qué tenemos una defensa tan endeble esta temporada. No sé cuántos goles van en remates que pasan por entre todas las piernas de los defensas y terminan en gol; por eso estamos donde estamos.
Después del descanso he pensado que veríamos a un Osasuna con más genio, con más iniciativa, con más imaginación, pero no: nos hemos quedado con las ganas de ver ese equipo que “nunca se rinde”. Solo un tiro de Rubén al larguero y poco más, porque los hoy de verde no han empujado con el deseo de empatar, no han puesto balones al área a ver si pasaba algo, hemos perdido pases incontables, pero ocasiones de gol, pocas.
El Girona se ha aprovechado de la ansiedad que se notaba en los rojillos (hoy de verde), daba tranquilidad a su juego y dejaba en evidencia la incapacidad de Osasuna en transformar el juego en ocasiones de gol.
Cuando el entrenador hablaba de elaborar jugadas desde el centro del campo para conseguir ocasiones de gol, que sepa que es su asignatura pendiente. Quizás tenga que revolucionar la alineación inicial tanto en personas como en posiciones, está claro que de seguir así sabemos dónde terminaremos. Hoy he echado en falta un equipo enrabietado después del descanso; y no lo he visto.