El Centro de Salud Mental de Tafalla ha incorporado a dos personas con experiencia propia en problemas de salud mental para acompañar a pacientes que atraviesan situaciones similares. La iniciativa forma parte del nuevo programa de Agente de Apoyo entre Iguales (AAI) que está poniendo en marcha el Servicio Navarro de Salud.
Los dos agentes han recibido formación específica y se han integrado en el equipo del centro de Tafalla. Su labor complementa la intervención clínica y psicosocial con personas con padecimientos del espectro del Trastorno Mental Severo, aportando su propia experiencia durante el proceso de recuperación.
El programa pretende reforzar la recuperación de las personas atendidas y contribuir a reducir el estigma asociado a la salud mental. La experiencia se ha iniciado como proyecto piloto y está previsto extender progresivamente esta figura a otros dispositivos de la red de Salud Mental de Navarra durante los próximos meses.
La gerente de Salud Mental, Sara Chivite, ha explicado que la incorporación del Agente de Apoyo entre Iguales responde a la necesidad de reforzar los modelos asistenciales con una atención centrada en la persona, la recuperación, la participación activa y la promoción de derechos.
El proyecto combina acompañamientos individuales y grupales, acciones de sensibilización, formación dirigida al equipo profesional, supervisión y evaluación. La actuación se está desarrollando entre mayo y diciembre de 2026, con el objetivo de comprobar sus resultados y establecer de manera estructurada esta figura profesional.
La intención es que el Agente de Apoyo entre Iguales pueda incorporarse progresivamente a otros recursos de Salud Mental de Navarra. Para ello, el programa contempla mecanismos de evaluación destinados a garantizar la sostenibilidad, la calidad y el cuidado de este nuevo rol.
La experiencia piloto se enmarca en la Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2022-2026. Su Plan de Acción 2025-2027 contempla potenciar el apoyo mutuo entre pares y su contratación en dispositivos de salud mental, además de fomentar esta fórmula en otros recursos asistenciales comunitarios y movimientos asociativos.
“Esta figura no responde únicamente a una innovación metodológica, sino a una necesidad del propio sistema para avanzar hacia modelos de atención más participativos, horizontales y orientados a la recuperación”, ha señalado Sara Chivite. La gerente ha definido el proyecto como una experiencia de transformación de la práctica asistencial que permite incorporar el “saber vivido”.
Las personas destinatarias son usuarios del Centro de Salud Mental de Tafalla que pueden beneficiarse del acompañamiento entre iguales dentro de su proceso asistencial. La atención puede desarrollarse tanto de manera individual como en grupos.
El programa está dirigido principalmente a personas identificadas con diagnósticos del espectro del Trastorno Mental Severo. Sin embargo, los agentes no trabajan a partir del diagnóstico, sino sobre los objetivos de recuperación establecidos para cada persona.
La incorporación al programa parte de una derivación realizada por los profesionales del centro y acordada con el propio usuario. Para ello se tienen en cuenta criterios de voluntariedad, idoneidad y adecuación a los objetivos que se pretenden alcanzar mediante el acompañamiento.
En el caso de la atención individual, cada proceso está compuesto por doce sesiones. Los resultados se evalúan posteriormente mediante escalas estandarizadas, por lo que se trata de una intervención formal que permite analizar la evolución de las personas participantes.
El Agente de Apoyo entre Iguales constituye un rol profesional reconocido en diferentes sistemas sanitarios nacionales e internacionales. Su función se integra dentro de equipos multidisciplinares y actúa como complemento de los tratamientos clínicos y de las intervenciones psicosociales.
En Tafalla participan el equipo interdisciplinar de salud mental, formado por profesionales de psiquiatría, psicología clínica, enfermería especializada, trabajo social y personal administrativo, y los dos agentes de apoyo entre iguales incorporados a tiempo parcial.
Estos dos profesionales dependen de la Fundación Mejorando Cada Día y cuentan con experiencia vivida en primera persona. Han alcanzado un alto nivel de recuperación y han recibido formación específica para acompañar a otras personas durante sus propios procesos.
Una de las finalidades del programa es combatir el estigma hacia las personas con discapacidad psicosocial y avanzar hacia un modelo de recuperación centrado en cada usuario. También pretende incorporar una perspectiva complementaria a la visión médica basada en la autodeterminación, la autonomía y el empoderamiento.
Sara Chivite ha señalado que el apoyo entre personas con experiencias similares puede contribuir a mantener la integridad física y psicológica, aumentar las capacidades personales y facilitar la consecución de objetivos vitales. También puede favorecer la autoestima, el empoderamiento y las habilidades de comunicación, emocionales y sociales.
Además, esta figura ofrece a las personas atendidas un referente con el que pueden identificarse y compartir experiencias. Según ha explicado la gerente, el modelo permite mejorar la comprensión de la propia situación y tiene también una función comunitaria vinculada a la salud mental positiva y la autonomía.