• sábado, 20 de julio de 2024
  • Actualizado 00:00

Opinión / A mí no me líe

Chivite ya ha pactado con su Txapote en Navarra

Por Javier Ancín

Sanchez y su marioneta Txibite necesitan al partido de la Eta para seguir en la poltrona. Sánchez y su marioneta Txibite necesitan que los de Txapote les apoyen para seguir en el machito.

La presidenta del Gobierno de Navarra María Chivite y el parlamentario de EH Bildu, Adolfo Araiz. EFE/ Jesus Diges

Una legislatura entera lleva gobernando el PSOE, tanto en el ámbito autonómico navarro como nacional de la Moncloa, con el partido de la Eta, y cuando pensaban que no pasaba nada, que la sociedad traga con todo, que se olvida de semejante ignominia, se acomoda al nuevo marco de pactar con terroristas –“hazlo, presi, que nadie dirá ni Pamplona, que pactar con Bildu no tendrá consecuencias”, le comió la cabeza Santos Cerdán a un Sánchez ansioso de poder-, aparece un chalado anónimo en la tele y les revienta la estrategia.

El 'que te vote Txapote' es la solidificación del asco que ha producido en la sociedad española ver que, durante los últimos cinco años, el partido socialista prefiera negociar con terroristas que con el centro derecha, con el que no es que no haya pactado nada sino que ni tan siquiera ha hablado.

Un friki delante de una cámara entrevistado por la multa que le había calzado un radar perdido en una carretera remota, ha conseguido un grito que condensa esa realidad, y le ha abofeteado en la cara a Sánchez. Y a su partido, que todo el poder autonómico ha quedado arrasado.

Un verso heptasílabo perfecto que el PSOE y sus medios han intentado desactivar de todas las formas posibles. Primero en la forma, pero como no entienden nada del arte menor de hacer poesía y su métrica popular, no han conseguido un eslogan que corriera de boca en boca de la misma forma, después de intentarlo con los mil que han puesto en circulación. Y segundo en el fondo, que el PSOE lo tendría muy fácil. Con dejar de pactar los sociatas con terroristas, ese grito se acababa mañana.

Pero el PSOE no está dispuesto a hacerlo porque el poder del sanchismo se cimienta exclusivamente en ese pacto con el partido de Adolfo Araiz, el de la socialización etarra del dolor.

Si en vez de Txibite tener pactado ya un gobierno navarro con el partido de la Eta como actor necesario, a instancias de Sánchez, para después de las generales, por si pueden captar aún el voto de algún incauto que piense que no va a ocurrir esa situación, hubiera consensuado un ejecutivo con el centro derecha foral, habría podido salir Sánchez a refutar ese grito.

Pero eso no va a ocurrir. Sanchez y su marioneta Txibite necesitan al partido de la Eta para seguir en la poltrona. Sánchez y su marioneta Txibite necesitan que los de Txapote les apoyen para seguir en el machito.

Es curioso comprobar cómo Txibite, pese a ser presidenta de una comunidad, no pinta nada en un PSOE que ha perdido prácticamente todo el poder regional y local. Ahí se ve que solo es una marioneta en manos del sanchismo y del aberchandalato, valga la redundancia.

Será curiosa ver su evolución una vez su amo y señor desaparezca. Por ahora, Txibite, que en política solo está para ir sumando quinquenios para una jubilación dorada practicando el bricolaje en su jardín, sin más ideología que la oportunidad de seguir acumulando cotizaciones ventajosas, sin más principios que cualquiera que no le parte de ese objetivo, es lo último que queda en pie del sanchismo.

Muerta Mari Carmen, doña Rogelia espera a quien le meta la mano por la espalda y le haga hablar de nuevo. Y eso es todo.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Chivite ya ha pactado con su Txapote en Navarra