• sábado, 13 de julio de 2024
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Opinión / A mí no me líe

María Chivite muele a palos a los currelas del campo en Navarra

Por Javier Ancín

Txibite, como buena acomplejada que es, ha decido que su reinado se asiente en los típicos principios de los dictadores: el pueblo no me quiere, pues me va a temer.

Vaya espectáculo, doble, como las sesiones de cine de otra época, al que estamos asistiendo últimamente. Primero ver como muele Txibite a palos a los trabajadores del campo en Cabanillas y segundo, las explicaciones a la brutalidad ordenada por ella: es que son fachas. 

Txibite se ha picado porque le han montado unas protestas de lo más normales y ha decidido practicar la política del garrotazo totalitario para impedirlas. El a mí estos no me montan una manifa más. Y en vez de solucionar los problemas más que razonables que exponen los agricultores, ha decidido cascarles sin descanso.

Qué fácil es hostiar a la gente cuando eres del Psoe, dices que son fascistas y a reventarles la cabeza a los currelas, que nadie del aberchandalato se quejará de la brutalidad policial socialista. No leerás nada en sus medios, que están todos en el mismo ajo, y no precisamente el que se cultiva en Falces. Para algo comparten gobierno, para instaurar un régimen represivo y autoritario donde a los que protestan en las calles contra los impuestos más altos del estado -hay que pagar las korrikas y las putikas- se les pueda machacar sin piedad sin que ocurra nada. 

Txibite, aprovechando que Navarra tiene Hacienda propia, es decir, es independiente de España en materia fiscal -para los llorones aberchándales lo comento, que podíamos tener los trabajadores los impuestos más bajos del estado-, obliga a los sueldos más pequeños, los 20.000€ al año, unos 1400€ al mes, a pagar los impuestos más altos de todo el estado. Más de 4.000€ solo de IRPF se lo traga el régimen del aberchandalato foral, este régimen que ha dado a insignes figuras, estadistas de club de lucecitas, como Koldo, Coronalzorriz y Santos Cerdan, por ejemplo. 

Y si protestas, ya se ve cómo se las gasta esta gentuza. El otro día en Cabanillas se vio para qué quieren los aberchándales expulsar a la Guardia Civil a toda prisa y desplegar su modelo de policía socialista. 

El vídeo que circula es acojonante. Mientras los picolos apartaban a los manifestantes con las manos, pacíficamente, sin mayor problema, llegó la policía de Txibite y empezó a repartir mamporros como si no hubiera un mañana a currelas del campo sentados en el suelo. Un poco más y les cascan hasta a los de verde y todo, empujados por los antidisturbios del aberchandalato socialista de Txibite. La saña fue tan salvaje que se ve hasta una porra volando después de impactar en las costillas de un pacífico agricultor. 

Se nos está quedando una Navarra para verla. Yo que he salido de juerga cuando los aberchándales socios del Psoe quemaban Pamplona en los 90, nunca he visto nada parecido al despliegue de ahora. Lo pensaba este pasado viernes, cuando me topé a las 8 de la tarde en la esquina de Pozo Blanco con una furgona enorme de la policía de Txibite bloqueando el paso a la calle Zapatería, haciendo guardia sus antidisturbios nadie sabía exactamente para qué. 

Entorpecían la tarde, la noche, la vida sin más motivo que el de aquí manda Txibite y los etarrillas y hay que escenificarlo tomando las calles, para que la gente lo vea, lo sienta, tiemble, se someta y no diga ni Pamplona. 

Txibite, como buena acomplejada que es, ha decido que su reinado se asiente en los típicos principios de los dictadores: el pueblo no me quiere, pues me va a temer. Y eso es todo.


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María Chivite muele a palos a los currelas del campo en Navarra