BALONMANO
Cuando el deporte navarro tocó el cielo: 25 años de la Copa de Europa del desaparecido Portland San Antonio
Ganaron su título más preciado en 2001 ante el Barcelona y perdieron dos finales frente el Montpellier francés y el Ciudad Real.
El deporte navarro celebra este martes 28 de abril de 2026 el 25 aniversario de una de sus mayores gestas: la Copa de Europa de balonmano conquistada por el desaparecido Portland San Antonio ante el poderoso FC Barcelona en el Palau Blaugrana.
Aquel título ha quedado como el mayor éxito de un equipo navarro de clubes de alto nivel, con la excepción del equipo ciclista Reynolds de Miguel Induráin. El conjunto antoniano ha permanecido desde entonces en la memoria colectiva como el equipo que llevó a Navarra hasta la cima del balonmano europeo.
La final se disputó a doble partido. El San Antonio había ganado por 30-24 en el pabellón de la Upna en Pamplona, en un encuentro en el que llegó a tener hasta nueve goles de ventaja. En la vuelta, el equipo dirigido por Zupo Equísoain resistió en el Palau pese a perder por 25-22 y logró hacer buena la renta de seis tantos.
La gesta tuvo todavía más valor porque el Barcelona de Valero Rivera dominaba Europa con autoridad. Los azulgranas habían ganado las cinco últimas Copas de Europa de manera consecutiva, pero el equipo navarro rompió aquella hegemonía con una eliminatoria histórica.
El momento decisivo llegó en el tramo final del partido de vuelta. A poco más de un minuto para el final, el Barça se había situado a solo un gol del título con el 25-20. Entonces apareció la sangre fría del San Antonio: un penalti sobre Mainer y el lanzamiento transformado por Iakimovic colocaron el 25-21 y acercaron definitivamente la Copa de Europa a Pamplona.
Después, un robo de balón de Mainer y el gol a la contra de Olalla fijaron el 25-22 definitivo. El San Antonio perdió el partido, pero ganó la eliminatoria y levantó una Copa de Europa que todavía hoy sigue siendo un símbolo del deporte navarro.
Zupo Equísoain resumió tras el encuentro las claves de aquella final: “Las claves han sido, sobre todo, la defensa y la portería. En el momento crucial del partido ganaban por cinco goles y tenían posesión. Ahí la defensa ha rayado a gran altura y el meta Hombrados también”. El técnico navarro también destacó el lanzamiento de Iakimovic: “Ha sido un gol de título”.
Aquel fue un equipo de leyenda. Con Zupo en el banquillo y una plantilla formada por jugadores como Richardson, Iakimovic, Garralda, Kisselev, Hombrados, Errekondo, Ambros, Mainer, Alberto Martín, Buligan, Olalla o Barbeito, el capitán Álvaro Jáuregui pudo alzar la Copa de Europa.
El San Antonio había dado un salto deportivo enorme desde 1997 con el patrocinio de Cementos Portland. Durante una década, el conjunto antoniano puso a Navarra en la élite mundial del balonmano y acumuló un palmarés difícil de repetir.
Además de aquella Copa de Europa, el Portland San Antonio fue campeón de la Liga Asobal en 2002 y 2005. También ganó la Supercopa de Europa en 2000, dos Recopas de Europa en 2000 y 2004, dos Copas del Rey en 1999 y 2001, y tres Supercopas Asobal en 2002, 2003 y 2006.
El club también rozó de nuevo la cima europea en dos ocasiones. Fue subcampeón de la Copa de Europa ante el Montpellier francés y el Ciudad Real, dos finales que confirmaron que aquel San Antonio no fue una casualidad, sino uno de los grandes proyectos del balonmano continental.
El peor momento llegó el 19 de julio de 2012. Once años después de tocar el cielo en el Palau, el presidente Doroteo Vicente anunció que el equipo navarro renunciaba a jugar la temporada 2012-13 en la Liga Asobal por la imposibilidad de encontrar un patrocinador que permitiera afrontar el coste económico de competir en la élite.
Veinticinco años después de aquella noche, el recuerdo del San Antonio campeón de Europa sigue vivo. Fue el día en que un equipo navarro resistió al mejor Barcelona, silenció el Palau Blaugrana y colocó el nombre de Navarra en lo más alto del balonmano mundial.