El Ayuntamiento de Pamplona, gobernado por Joseba Asirón (EH Bildu), ha comenzado a sancionar a los conductores que atraviesan la calle Irunlarrea en la zona hospitalaria, recientemente cerrada al tráfico particular. Vecinos de Pamplona denuncian que, pese a desconocer aún bien la nueva norma, ya están recibiendo multas de hasta 90 euros solo por pasar por una calle que Asirón decidió cerrar de un día para otro.
Las sanciones se aplican gracias a cámaras de control instaladas en la vía, que detectan las matrículas de los vehículos no autorizados. Hasta hace pocas semanas, esta calle era de paso habitual tanto para residentes como para quienes se desplazaban hacia la zona hospitalaria, un tramo muy necesario para dejar y recoger personas, especialmente mayores o impedidas.
El cierre de Irunlarrea, en el tramo comprendido entre las rotondas de la avenida de Barañáin y Boticario Viñaburu, entró en vigor de forma permanente el 16 de junio de 2025. La medida convierte la vía en una Zona de Acceso Controlado (ZAC) y forma parte de la reorganización del tráfico anunciada por el Consistorio en abril, que afecta al barrio de Ermitagaña-Mendebaldea.
El Ayuntamiento de Asirón defendió entonces que la restricción buscaba reducir los más de 11.000 vehículos diarios que atravesaban la calle, garantizar el acceso a servicios de emergencia, mejorar la seguridad de los peatones y disminuir la contaminación acústica y ambiental en la zona hospitalaria.
Solo pueden acceder a Irunlarrea vehículos de emergencia, transporte público (incluidos autobuses y taxis), vehículos oficiales, de carga y descarga en horario limitado, titulares de comercios en la zona, personas con movilidad reducida con tarjeta acreditativa y conductores con autorizaciones temporales por entrada a urgencias hospitalarias (máximo 30 minutos). También se permite la circulación de bicicletas y patinetes.
Los vecinos critican que el Ayuntamiento no ha realizado la suficiente campaña informativa y que las sanciones se han empezado a imponer de manera inmediata. Algunos afectados señalan que se han enterado de la restricción solo después de recibir la multa en sus casas y que no se advirtió del tramo modificado de una manera más explícita antes de acceder a la zona prohibida.