Nuevo giro ideológico y organizativo en la gestión de los espacios públicos de la capital navarra. El Ayuntamiento de Pamplona, liderado por Joseba Asiron, ha diseñado una nueva regulación para abrir y unificar el uso de las dependencias municipales de cara a la celebración de "funerales" y "bautizos" de carácter estrictamente civil y laico. A partir de ahora, las ceremonias de despedida por fallecimiento y los actos de bienvenida por nacimiento, adopción o acogida quedarán centralizados en un único punto neurálgico de la ciudad.
El escenario elegido por el equipo de gobierno de EH Bildu es la sala Lidia Biurrun, ubicada en el emblemático recinto de la Ciudadela. Este espacio, que cuenta con una capacidad máxima para 100 personas, es el mismo que el consistorio ya emplea habitualmente para los matrimonios civiles. La encargada de presentar los detalles de esta ordenación ha sido la concejala de Hacienda y Recursos Humanos, Garbiñe Bueno Zabalza, quien ha defendido la idoneidad del recinto para albergar estos eventos simbólicos y no confesionales.
Las estrictas prohibiciones: Ni religión ni cuerpo presente
La nueva normativa impuesta por el consistorio de Pamplona establece unas directrices muy rígidas de uso que los solicitantes deberán acatar por contrato, garantizando el carácter institucional del espacio público. Las principales líneas rojas fijadas por el Ayuntamiento de Asiron son:
- Veto confesional absoluto: Queda terminantemente prohibido realizar cualquier tipo de acto o liturgia de carácter religioso o confesional dentro de la sala.
- Sin cuerpo presente: En el caso de las ceremonias de despedida civil por fallecimiento, el reglamento prohíbe de forma expresa que los actos se desarrollen con el cadáver de la persona difunta presente en las instalaciones.
- Prohibido comer o beber: No se permitirá introducir ningún tipo de alimentos ni bebidas alcohólicas o refrescos en el interior de la sala municipal.
- Estado de la sala: El espacio se facilita con ornamentación floral y equipamiento audiovisual estándar. Al finalizar el acto, los organizadores tienen la obligación de dejar la estancia exactamente en el mismo estado en que la encontraron.
El horario disponible para estas peculiares celebraciones se ha restringido de lunes a jueves por la tarde (de 18:30 a 20:00 horas), excluyendo los días festivos. El consistorio solo autorizará un único acto civil por jornada, disponiendo los familiares de esa hora y media de margen para realizar tanto la entrada como el desalojo del recinto. Además, los organizadores —que podrán contratar música en directo o proyectar vídeos— deberán abonar previamente las tasas fijadas en la ordenanza fiscal.
¿Cómo solicitar un 'bautizo' o un 'funeral' laico? Requisitos y plazos
El procedimiento administrativo para acceder a la sala Lidia Biurrun varía sustancialmente en función del tipo de evento solicitado, exigiéndose en todos los casos el requisito indispensable del empadronamiento en la capital navarra:
| Trámite para Despedidas Civiles ('Funerales') |
Trámite para Bienvenidas Civiles ('Bautizos') |
- Quién: Familiares, allegados o representantes legales.
- Plazos: Antelación mínima de 2 días hábiles y dentro del mes posterior al deceso.
- Papeles: Certificado de defunción, DNI, padrón de Pamplona y justificante de la tasa.
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- Quién: Padres o tutores legales de nacidos, adoptados o menores en acogida.
- Plazos: Antelación mínima de 10 días hábiles en el Registro Municipal.
- Papeles: Certificado de nacimiento, DNI del tutor, padrón del menor y pago de la tasa.
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El fin de los Civivox y el descarte de las parejas de hecho
Pamplona ya legisló sobre las despedidas civiles en el año 2008 bajo el mandato de UPN, habilitando inicialmente el Patio de los Gigantes de la calle Descalzos (que terminó quedando obsoleto) y abriendo posteriormente, en 2015, la red de centros Civivox de los barrios. Con esta reforma de la izquierda abertzale, ambas opciones quedan totalmente descartadas a favor de la Ciudadela.
Asimismo, la nueva ordenación aprovecha para limpiar el censo de actos municipales y elimina definitivamente las ceremonias para parejas de hecho. Desde el año 2021, la inscripción y gestión de estas uniones estables depende exclusivamente del Registro Único de Parejas Estables de Navarra gestionado por el Gobierno foral, por lo que el Ayuntamiento extingue un servicio local que había quedado duplicado en el reglamento municipal.