SOCIEDAD
Los consumidores de Navarra señalan sus miedos: el precio de la vivienda vuelve a encender todas las alarmas
Consumidores Irache presenta su encuesta, que también señala los problemas económicos y la situación de la sanidad
La encuesta de Irache en Navarra ha vuelto a situar el acceso a la vivienda como la gran preocupación de los consumidores de la Comunidad foral, por delante de los problemas económicos del hogar y de la situación de la sanidad. El sondeo, elaborado por Cíes entre el 16 y el 25 de febrero a partir de 400 entrevistas, ha dibujado un panorama en el que la vivienda, el coste de la vida y la claridad en los contratos centran buena parte del malestar ciudadano.
La fotografía que deja este estudio de Irache en Navarra también ha reflejado una sociedad cada vez más inquieta por el encarecimiento de la cesta de la compra, por las dificultades para ahorrar y por la falta de transparencia de muchas empresas. No en vano, un 89% de los encuestados cree que los contratos más habituales deberían ser más claros y comprensibles para el consumidor.
El informe ha señalado que el acceso a la vivienda sigue siendo, con mucha diferencia, el problema que más preocupa a la población navarra. Un 66% asegura que le preocupa mucho esta cuestión, mientras que el 43% sitúa en ese nivel de inquietud los problemas económicos domésticos, como la luz, el gas, la hipoteca o la obtención de créditos. En tercer lugar aparece la calidad del sistema sanitario.
Por detrás de esos tres grandes bloques, la encuesta ha recogido otras preocupaciones relevantes. La pobreza en algunos países del mundo preocupa mucho al 34%, la conservación del medio ambiente al 29%, la seguridad en internet al 27%, la seguridad alimentaria al 21% y el transporte público al 17%.
Además, el estudio ha detectado subidas respecto a 2025 en varios apartados. Ha crecido seis puntos la preocupación por el medio ambiente, cuatro la pobreza en algunos países del mundo, tres la seguridad alimentaria, dos el transporte público y uno el acceso a la vivienda.
La asociación ha subrayado que la vivienda en Navarra sigue siendo el principal foco de inquietud, especialmente entre los jóvenes, ya que el 69% se declara muy preocupado. En este sentido, Irache ha defendido la implicación de todas las administraciones para facilitar la promoción de más pisos de compra y alquiler, además de seguir impulsando la rehabilitación de viviendas.
Otra de las novedades del trabajo ha sido la irrupción de la seguridad en internet como preocupación destacada. Aparece por primera vez en la encuesta y ya se sitúa por delante de cuestiones como la seguridad alimentaria o el transporte público, en un contexto en el que también se disparan las reclamaciones por fraudes y estafas.
En el apartado de sectores que generan más malestar, la vivienda vuelve a ocupar el primer puesto. Un 57% de los encuestados la señala como el ámbito que más quejas provoca, seguida de la sanidad, con un 50%, y del funcionamiento de la administración, con un 36%.
Después aparecen los bancos y cajas, con un 24%; luz y gas, con un 22%; seguros, con un 18%; telefonía y servicios a domicilio, ambos con un 12%; transporte público, con un 10%; y reparación y compra de automóviles, con un 8%. Más atrás quedan las conexiones a internet y el transporte, con un 7% en ambos casos.
Respecto al año anterior, han aumentado las quejas en vivienda y transporte público, con cuatro puntos más en ambos casos. También han subido en transporte, servicios a domicilio, conexión a internet y telefonía. Por el contrario, han bajado en bancos y cajas, luz y gas, administración, reparación y compra de automóviles, sanidad, seguros y comercio.
Más allá del peso de la vivienda, la encuesta ha evidenciado también el descontento con el sistema sanitario. Irache ha apuntado que el elevado porcentaje de personas que se quejan de este sector puede estar relacionado con las listas de espera.
El estudio calcula además que 169.542 navarros realizaron alguna reclamación durante 2025. Esa cifra sale de aplicar al conjunto de la población adulta el dato de que un 30% de los entrevistados aseguró haber hecho alguna gestión formal de reclamación, más allá de una protesta verbal.
En ese bloque, la sanidad fue el sector con más reclamaciones, al concentrar el 33% de los casos. Le siguieron la administración, con un 19%; telefonía e internet, con un 18%; bancos y cajas, con un 15%; y seguros, con un 12%.
Sobre el conjunto de la población, los datos indican que un 10% de los navarros reclamó en el ámbito sanitario durante 2025. Es uno de los indicadores que mejor resume el peso que ha adquirido este problema de consumo en Navarra.
En cuanto a los motivos de reclamación, el principal fue el incumplimiento de las condiciones, mencionado por el 30% de quienes reclamaron. Muy cerca apareció la falta de información o información engañosa, con un 29%, mientras que el retraso en la entrega y la calidad del producto o servicio alcanzaron ambos el 24%.
El informe ha destacado que casi todos los problemas crecen respecto al año anterior. Los mayores aumentos se dan en el retraso en la entrega, con doce puntos más; en la falta de información o información engañosa, con ocho; y en el fraude o estafa, con siete.
Por sectores, el incumplimiento de condiciones sobresale especialmente en bancos y cajas, donde alcanza el 56%. Los retrasos tienen un peso muy importante en la sanidad, con un 53%, en una referencia clara a las listas de espera, mientras que la calidad del producto o servicio destaca sobre todo en transporte público, servicios a domicilio y administración.
La encuesta también ha preguntado qué es lo más importante que deberían ofrecer las empresas a sus clientes. La respuesta más repetida ha sido una mayor claridad y transparencia, elegida por el 45%, por delante de mejores precios, con el 43%; mejor servicio y atención, con el 40%; y mayor sencillez en los trámites, con el 39%.
Irache ha interpretado estos resultados como una demanda clara de transparencia antes de contratar cualquier producto o servicio. Los consumidores quieren saber con exactitud qué condiciones aceptan y qué compromisos adquieren antes de firmar.
En el capítulo de confianza, el comercio tradicional y las farmacias siguen siendo los sectores mejor valorados por los consumidores navarros. Obtienen una nota de 8,1 y 7,5, respectivamente, mientras que la odontología alcanza un 6,7 y la hostelería y restauración un 6,5.
En la parte baja de la tabla aparecen los centros de belleza y clínicas adelgazantes, con un 4,1. También suspenden las eléctricas y gasistas y las aseguradoras, con un 4,6, mientras que bancos, cajas y telefonía apenas superan los cinco puntos.
En la compra principal de alimentación, el supermercado sigue siendo el formato dominante en Navarra, elegido por el 60% de la población. Por detrás se sitúan la tienda tradicional, con un 17%; el hipermercado, con un 16%; el mercado municipal, con un 5%; y el mercadillo, con un 2%.
Uno de los cambios llamativos del estudio es que el comercio de barrio ha superado al hipermercado. Frente a 2025, ha aumentado tres puntos la compra en tienda tradicional y dos en mercado municipal, mientras que el hipermercado ha caído cinco puntos.
La subida de precios también ha dejado una huella clara entre los consumidores. Un 78% afirma que le ha afectado el encarecimiento de la cesta de la compra, y un 29% reconoce que sustituye alimentos frescos por opciones menos saludables debido al precio.
Esa tendencia se intensifica entre los jóvenes, donde llega al 41%. Al mismo tiempo, un 67% asegura que le influye que el producto sea de proximidad, lo que confirma el peso que siguen teniendo el origen y la cercanía en los hábitos de consumo.
Para contener el gasto en alimentación, el 58% lleva una lista de la compra hecha, el 47% busca precios más competitivos, el 41% evita el desperdicio alimentario y el 31% reparte sus compras entre varios establecimientos. En menor medida, un 16% reconoce haber reducido directamente su gasto en comida.
La situación de la economía doméstica también aparece muy tensionada en la encuesta. Un 53% asegura que tiene dificultades para ahorrar a final de mes y un 21% afirma que encuentra problemas para cubrir sus necesidades diarias.
Irache ha advertido de que estos datos deben invitar a la reflexión, sobre todo por el efecto que tiene el coste de la vida sobre la alimentación, el ahorro y el acceso a la vivienda. La asociación ha puesto el foco en los jóvenes, para quienes el esfuerzo económico de una hipoteca o un alquiler puede acercarse al 70% del salario.
En materia contractual, el mensaje de los consumidores ha sido casi unánime. El 89% cree que los contratos de telefonía, luz, gas, vivienda, seguros y banca deberían redactarse con más claridad, mientras que el 63% ha contratado algún servicio por teléfono.
La encuesta sostiene que la opacidad y la información engañosa siguen presentes en varios sectores, especialmente en las contrataciones telefónicas. De ahí que una mayoría reclame condiciones más sencillas y comprensibles y vías de aceptación que ofrezcan más garantías.
Por último, las asociaciones de consumidores obtienen una valoración positiva entre los ciudadanos. Un 24% las califica entre excelente y muy buena, un 38% les da una valoración buena y, entre quienes opinan, el 79% las puntúa favorablemente.
Además, el 90% cree que su opinión debería tener más peso en las decisiones de las administraciones. A eso se suma que el 92% considera que deben ser apoyadas por la administración y el 91% defiende que sean libres e independientes.