• lunes, 29 de junio de 2026
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SOCIEDAD

Un estudiante de la UPNA gana un concurso de biotecnología y dona el premio a su antiguo colegio de Pamplona

Nicolás Alegría, alumno de la Universidad Pública de Navarra, se impone en un reto de montaje molecular en impresión 3D y decide donar el valioso material didáctico al colegio Claret Larraona, donde cursó sus estudios.

Alumnado de Biotecnología de la UPNA participa en una actividad que culmina en la donación de un modelo de ADN en 3D al colegio Claret Larraona. UPNA
Alumnado de Biotecnología de la UPNA participa en una actividad que culmina en la donación de un modelo de ADN en 3D al colegio Claret Larraona. UPNA

La innovación científica y la gratitud hacia las raíces escolares se han dado la mano en una iniciativa pionera de la Universidad Pública de Navarra (UPNA). Un total de 32 estudiantes del Grado en Biotecnología, pertenecientes a la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos (ETSIAB), han participado este curso en un proyecto de aprendizaje-servicio que ha culminado con un emotivo premio en beneficio de las aulas de secundaria de Pamplona.

La actividad, organizada dentro de la asignatura de Biología Molecular, combinaba el aprendizaje científico puro con la divulgación social. El desafío se planteó en forma de concurso y el premio final tenía un trasfondo solidario: la posibilidad de donar un modelo de ADN a escala, fabricado con tecnología puntera, al centro educativo que el ganador eligiera. El vencedor del certamen fue el alumno Nicolás Alegría Villanueva, quien no dudó en seleccionar al colegio Claret Larraona, centro pamplonés donde se formó antes de dar el salto a la universidad.

De las impresoras 3D de la UPNA a las aulas de secundaria

El proyecto constó de dos exigentes fases. En la primera, todo el alumnado de la asignatura tuvo que diseñar y elaborar mediante impresión 3D los nucleótidos, que son los elementos fundamentales que componen la molécula de ADN. Estas piezas plásticas, de unos cinco centímetros de tamaño y que replican la realidad ampliada millones de veces, fueron fabricadas utilizando los recursos del Open Space del campus de la UPNA.

Tras la criba inicial, cuatro estudiantes consiguieron clasificarse para la gran final: Leticia Jiménez Quizhpi, Ana González Sucunza, David Pérez Preciado y el propio Nicolás Alegría. En esta prueba definitiva de velocidad y precisión, los finalistas tuvieron que ensamblar ocho piezas del modelo molecular en el menor tiempo posible, poniendo a prueba tanto su destreza manual bajo presión como sus conocimientos teóricos sobre la estructura y los enlaces de la genética.

Un recurso didáctico de vanguardia

Gracias a la rapidez de Nicolás —estudiante del doble grado en Biotecnología y Ciencia de Datos—, el colegio Claret Larraona ya cuenta en sus laboratorios con este nuevo recurso visual y táctil, idóneo para que los profesores de biología puedan apoyar la enseñanza de conceptos complejos relacionados con la genética molecular.

La iniciativa ha sido promovida y coordinada por los profesores del área de Producción Vegetal, Jorge Urrestarazu Vidart y Delia Muñoz Labiano. Ambos docentes han destacado la importancia de fomentar metodologías de aprendizaje activo que conecten de forma real el mundo universitario con el entorno educativo local. "Esta experiencia refleja el compromiso de la UPNA con la divulgación científica, contribuyendo a estrechar los vínculos con los centros escolares", concluyen.

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