La tecnología en resonancia magnética ha dado un nuevo paso en la Clínica Universidad de Navarra con la instalación de las dos primeras unidades del mundo de un nuevo equipo. Las máquinas ya funcionan en las sedes de Pamplona y Madrid y permiten acelerar los diagnósticos, mejorar la comodidad del paciente y reducir el impacto ambiental.
Los nuevos equipos han sido fabricados por Siemens Healthineers y cuentan con una potencia de 1,5 teslas. Para funcionar apenas necesitan 70 centilitros de helio, una cantidad muy inferior a los más de mil litros requeridos por otras resonancias.
Esta nueva resonancia magnética también ha permitido reducir el consumo de energía entre un 30 % y un 50 %. Además, puede utilizarse para evaluar a pacientes con determinados elementos metálicos que resultan incompatibles con otras máquinas.
Uno de los principales avances se encuentra en el tiempo de exploración. La incorporación de inteligencia artificial ha reducido a la mitad el escaneo sobre el paciente y ha permitido obtener imágenes de mayor calidad.
En algunos casos, las imágenes logradas con estos equipos pueden compararse con las obtenidas mediante máquinas de 3 teslas. Esta mejora permitirá realizar estudios más rápidos y precisos en las sedes de Pamplona y Madrid.
La comodidad del paciente también ha sido uno de los aspectos reforzados. Las nuevas máquinas generan menos ruido y tienen un diámetro de apertura más amplio, lo que favorece una menor sensación de claustrofobia durante la prueba.
El doctor Gorka Bastarrika, codirector del Servicio de Radiología de la Clínica Universidad de Navarra, ha destacado el avance que supone esta tecnología para la atención sanitaria. "Esta nueva resonancia magnética supone un salto importante en la experiencia del paciente y en la calidad diagnóstica", ha señalado.
Bastarrika ha explicado que la rapidez de los equipos para proporcionar imágenes de mayor calidad permitirá mejorar la eficiencia ante el incremento de la demanda asistencial. La nueva resonancia magnética instalada en Pamplona permitirá reducir los tiempos de las exploraciones sin renunciar a la precisión.
Por su parte, el doctor Alberto Alonso, responsable del Servicio de Radiología en la sede de Madrid, ha recordado que estos dos equipos se suman a las otras cinco resonancias con las que ya contaba el hospital entre ambas sedes.
"Los nuevos equipos nos permitirán abrir nuevas oportunidades clínicas en áreas como la Cardiología, la Neurología o la Oncología, donde la calidad de la imagen es determinante para un diagnóstico precoz y fiable", ha explicado Alonso.
Las resonancias han formado parte de una inversión récord de 18 millones de euros destinada este curso a la compra de equipamiento tecnológico. La Clínica Universidad de Navarra ha reforzado así los medios disponibles en sus diferentes servicios sanitarios.
Esta inversión también ha incluido la incorporación de dos nuevos robots DaVinci en los quirófanos y de un nuevo TAC para la Unidad de Protonterapia. Estos equipos se han sumado a la renovación tecnológica desarrollada por el hospital.
Además, el Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología cuenta desde este curso con un nuevo robot Mako 4. Esta tecnología permite realizar cirugías pioneras de cadera y rodilla con una mayor precisión.