La situación en el inmueble de la antigua Ikastola Jaso ha alcanzado un punto crítico e insostenible. Lo que desde hace tiempo se ha convertido en un conflictivo nido de okupación en la capital navarra ha sumado un nuevo y grave episodio de violencia extrema: una sangrienta reyerta con armas blancas y objetos contundentes que requirió un amplio despliegue de la Policía Foral y que se ha saldado con cuatro ingresados en prisión por orden judicial.
Los hechos se desencadenaron cuando una llamada de alerta movilizó a las patrullas de la División de Protección y Atención Ciudadana. Al llegar al lugar, los agentes se encontraron con un escenario dantesco: tres personas solicitaban auxilio entre gestos de desesperación, mientras una de ellas yacía en el suelo gravemente herida, ensangrentada y con lesiones de consideración en varias partes del cuerpo.
Extorsión, robos y cobro de "peajes" bajo amenaza de muerte
Según las pesquisas policiales, el detonante de este sangriento enfrentamiento no fue un hecho aislado, sino la dinámica de violencia y coacción sistemática que se vive en el interior del recinto. Las investigaciones confirman la existencia de un grupo de residentes que, de forma habitual y mediante el uso de la fuerza, exige dinero al resto de moradores bajo la excusa de un falso "alquiler" o derecho a residir en la nave, sumas que presuntamente destinan a la compra de droga. Además, las víctimas sufrían robos constantes de su comida y enseres personales.
En esta ocasión, la violencia escaló violentamente. La agresión con navajas y barras se saldó con cuatro heridos trasladados de urgencia al Hospital Universitario de Navarra (HUN). La gravedad y el clima de tensión fue tal que la Policía Foral se vio obligada a desplegar un dispositivo especial de refuerzo en la propia seguridad del centro hospitalario para prevenir posibles ajustes de cuentas o nuevos incidentes.
Detención y prisión para los agresores
Gracias a los testimonios recabados in situ entre los testigos y los agredidos, las patrullas de Seguridad Ciudadana lograron acorralar, localizar y detener a cuatro de los implicados en la paliza y el apuñalamiento.
De las diligencias se ha hecho cargo la Brigada de Delitos contra las Personas de la Policía Judicial. Tras ser puestos a disposición judicial, la autoridad ha decretado el ingreso inmediato en prisión de los cuatro arrestados, mientras los vecinos y la junta de la zona exigen una solución definitiva al peligroso foco de delincuencia e insalubridad en el que se ha convertido el edificio.