Pamplona ya tiene sobre la mesa las dos ideas finalistas para transformar uno de sus edificios más simbólicos. Los proyectos ‘Harriak Hitz’ e ‘Itzaletik Argira’ han sido seleccionados por el jurado entre los 21 trabajos presentados al concurso para actuar sobre el Monumento a los Caídos y convertirlo en un nuevo espacio vinculado a la memoria. De esta manera, Joseba Asiron (EH Bilud) sigue en su objetivo de transformar y modificar este edificio emblemático de la ciudad.
Las dos propuestas han sido dadas a conocer este lunes en la Sala de Armas de la Ciudadela, donde se ha destacado la calidad general de las candidaturas recibidas y, de manera especial, la de los dos proyectos elegidos. Ambos han cumplido con los criterios recogidos en las bases del concurso, entre ellos la necesidad de desactivar la simbología del edificio y plantear una adecuada solución museológica y funcional.
La decisión abre ahora una nueva fase. A partir del 10 de junio, la ciudadanía de Pamplona podrá conocer y valorar las dos opciones mediante un proceso participativo que incluirá la exposición de los proyectos y un plazo posterior de dos semanas para presentar aportaciones a través de un formulario.
El proyecto ‘Harriak Hitz’, del equipo encabezado por el arquitecto Antonio Vaillo i Daniel, plantea suprimir los templetes y la linterna de la cúpula. Además, propone crear un gran zócalo en la cripta, que pasaría a convertirse en la entrada al futuro museo.
Por su parte, ‘Itzaletik Argira’, impulsado por OM ARQ SLP, voilà! estudio y Tesela SL, propone eliminar las arquerías, vaciar la cripta y construir un cuerpo acristalado en la base de la cúpula. Esta intervención modificaría la imagen actual del edificio, pero mantendría un diálogo con su presencia urbana.
El arquitecto y miembro del jurado Guillermo Vázquez ha explicado, a través de un vídeo, que ‘Harriak Hitz’ apuesta por introducir “un gran elemento horizontal” frente a la verticalidad del monumento. Ese zócalo, situado en el espacio de la actual cripta, permitiría el acceso directo al futuro museo y haría que los elementos relacionados con la memoria “se mezclen entre sí”.
La arquitecta y también integrante del jurado Carme Pinós ha presentado la valoración sobre ‘Itzaletik Argira’. Según ha señalado, frente a la otra propuesta, que se alarga más en el espacio, esta es “más contenida” y plantea una intervención en la cúpula mediante un cuerpo acristalado. Esa solución, ha indicado, cambia el ‘skyline’ del edificio y ofrece “una vista más al futuro, un diálogo en contraposición”.
La gerente de Urbanismo, Pilar Pardo, ha detallado que el proceso de participación comenzará el 10 de junio con la exposición de ambas propuestas. Después se abrirá un plazo de hasta dos semanas para que la ciudadanía pueda realizar aportaciones, que serán trasladadas posteriormente a los equipos ganadores para que puedan abordarlas.
El Ayuntamiento no ha cerrado la puerta a que la ciudadanía pueda escoger más adelante la propuesta definitiva. Sin embargo, el concejal de Urbanismo, Joxe Abaurrea, ha centrado la atención en esta fase participativa y ha defendido que se trata de “un proceso vivo”.
“Este proceso se trata de democratizar y no podemos hacerlo si la ciudadanía no participa y además tiene que hacerlo de manera rica. Hay muchas cosas que contar aquí y en mi opinión hemos llegado a este punto de manera muy satisfactoria", ha asegurado el concejal.
Abaurrea también se ha mostrado prudente sobre los plazos para iniciar las obras, aunque ha señalado que la voluntad del Ayuntamiento de Pamplona es que puedan comenzar antes de agotar la legislatura.
Por el momento, Pilar Pardo ha indicado que el procedimiento contempla la creación de una mesa de contratación desde el Ayuntamiento de Pamplona. En ella está previsto que puedan hacerse consultas a personas expertas, y algunos miembros del jurado ya se han ofrecido a participar.
Tras la presentación, la portavoz del PSN en el Ayuntamiento de Pamplona, Marina Curiel, ha valorado positivamente este paso. Ha recordado que la transformación del Monumento a los Caídos forma parte de los requisitos recogidos en el marco del Plan de Convivencia, ya que “los vecinos y vecinas de Pamplona estaban muy preocupados por el aumento de los discursos de odio”.
Sobre si los pamploneses deben tener la última palabra en la elección del proyecto definitivo, Curiel ha señalado que están de acuerdo “con que se haga de esta manera, más allá de elegir entre una y otra, sino que puedan aportar”.