El Ayuntamiento de Pamplona volverá a instalar aseos químicos en varias calles del Casco Viejo antes de la llegada de las fiestas de San Fermín, con el objetivo de reducir las molestias provocadas por los orines en la vía pública.
Así lo ha dado a conocer el concejal delegado de Ciudad Habitable y Sostenible, Borja Izaguirre, durante la comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona, en respuesta a una pregunta formulada por el concejal del PSN, Xabier Sagardoy.
Sagardoy se ha interesado por conocer si el Ayuntamiento tenía previsto repetir esta medida, después de la experiencia del año pasado. También ha preguntado por la posible ampliación del horario de uso de los aseos públicos de la plaza del Castillo, una zona muy concurrida del centro de la ciudad.
El concejal socialista ha justificado la pregunta por la llegada del buen tiempo, que hace que más personas permanezcan en la calle durante más horas, especialmente en momentos vinculados al ocio nocturno. Según ha señalado, en las últimas semanas se ha detectado un incremento del problema de los orines en la calle, con las consiguientes molestias para vecinos y viandantes.
En este sentido, Borja Izaguirre ha explicado que el Ayuntamiento de Pamplona volverá a colocar estos aseos químicos tras el buen resultado obtenido el pasado año. Entonces, los baños portátiles se instalaron entre el 15 de mayo y el 30 de junio en las calles Calderería y Pellejería, dos puntos del Casco Viejo en los que la medida tuvo buena acogida.
La decisión se ha adoptado antes de la llegada de San Fermín, una época en la que aumenta notablemente la presencia de personas en el centro de Pamplona. El Ayuntamiento busca así anticiparse a uno de los problemas habituales en las zonas de más tránsito y ocio, especialmente durante la primavera y en las semanas previas a las fiestas.
Los aseos químicos en Pamplona se han planteado como una solución temporal para mejorar la limpieza urbana y reducir las molestias en el entorno vecinal. La medida se centrará de nuevo en calles del Casco Viejo, donde el tránsito peatonal y la actividad nocturna generan una mayor presión sobre el espacio público.
La instalación de estos baños portátiles ha formado parte de las medidas municipales para ordenar el uso del espacio urbano en los meses previos a San Fermín. En la comisión, Izaguirre ha defendido que la experiencia anterior ha sido positiva, tanto por su utilidad como por la respuesta recibida.