La vestimenta de los concejales ha vuelto a convertirse en objeto de debate en el Ayuntamiento de Pamplona. Once años después de la polémica protagonizada por Armando Cuenca y su camiseta de Spiderman, la Corporación ha decidido estudiar ahora qué indumentaria deben utilizar los ediles cuando presiden las corridas de toros de San Fermín.
El debate se ha producido este martes, 8 de septiembre, en la Comisión de Presidencia y tiene su origen en la ropa elegida por Cristina Ibarrola para presidir una de las corridas de la pasada Feria del Toro. La concejal regionalista acudió al palco el 9 de julio vestida de blanco y con una llamativa chaqueta de inspiración taurina.
El socialista Eloy del Pozo ha cuestionado este martes la indumentaria de Ibarrola al considerar que no respetaba el atuendo oficial que corresponde a la presidencia de la Plaza de Toros.
Desde UPN, sin embargo, Carlos Salvador ha defendido que actualmente no existe un protocolo que establezca cómo tienen que vestir los concejales cuando presiden una corrida de San Fermín. Por ese motivo, ha afirmado que “cada uno puede ir vestido libremente”.
La discusión ha terminado con un acuerdo para analizar precisamente esa cuestión. La iniciativa había sido presentada inicialmente por el PSN, pero finalmente ha salido adelante una enmienda de sustitución de EH Bildu para abordar la indumentaria reglamentaria de los miembros de la Corporación que ocupen el palco presidencial.
El acuerdo establece que este asunto se debatirá en una sesión cerrada de la comisión competente. A partir de ahí, si las conclusiones consideran necesario establecer nuevas reglas, se elevará al órgano correspondiente una propuesta para modificar el Reglamento de Protocolo, Ceremonial, Honores y Distinciones del Ayuntamiento de Pamplona.
La propuesta ha recibido los votos favorables de EH Bildu, PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, mientras que UPN y PP se han abstenido. Por el momento, por tanto, no se ha establecido una nueva obligación sobre cómo acudir vestido al palco, sino que se ha acordado estudiar qué indumentaria debe considerarse reglamentaria.
El episodio ha recuperado un debate que no es nuevo en la política municipal pamplonesa. Curiosamente, exactamente once años antes, el 8 de septiembre de 2015, la ropa elegida por otro concejal provocó una de las controversias más recordadas durante una salida oficial del Ayuntamiento.
Aquel día, el entonces concejal de Aranzadi Armando Cuenca participó en el desfile del Privilegio de la Unión vestido con ropa de calle y una camiseta con la imagen de Spiderman. También la concejal de Izquierda-Ezkerra Edurne Eguino acudió sin el traje de gala.
El entonces alcalde, Joseba Asiron, defendió la celebración del desfile con ambos concejales y rechazó el argumento de UPN. Asiron sostuvo que el reglamento no contemplaba qué debía suceder cuando un edil acudía al desfile sin vestirse de gala y defendió que debía prevalecer el “derecho de representación” de un concejal elegido democráticamente “por encima de la forma en que esa representación se ejerza”.
La polémica de Spiderman acabó, no obstante, teniendo consecuencias sobre el protocolo municipal. Dos meses después, el Ayuntamiento acordó que los concejales que participaran en el desfile de San Saturnino lo hicieran con traje de gala y anunció la elaboración de una regulación que determinara con mayor precisión la indumentaria en las salidas en Cuerpo de Ciudad.
Los dos casos presentan diferencias. Cuenca participaba en una salida oficial de la Corporación en Cuerpo de Ciudad, mientras que Ibarrola ejercía la presidencia delegada de una corrida de toros. Es precisamente sobre este último supuesto sobre el que el Ayuntamiento ha decidido ahora abrir el debate.
De esta manera, la chaqueta de Ibarrola ha devuelto al Ayuntamiento de Pamplona una discusión que ya protagonizó la camiseta de Spiderman de Cuenca en 2015: hasta qué punto debe quedar regulada la vestimenta de los representantes municipales cuando ejercen determinadas funciones institucionales.