Nuevas pintadas de exaltación de ETA han aparecido en Echarri-Aranaz, a escasos metros de la vivienda de Jesús Ulayar, exalcalde de la localidad navarra asesinado por la organización terrorista. Los mensajes han sido realizados en la fachada de un edificio religioso situado en la calle Maiza, donde residía la familia Ulayar.
En las imágenes a las que ha tenido acceso este periódico se aprecia, por un lado, el anagrama de ETA dibujado sobre la pared. En otro punto de la misma fachada aparece la figura de un encapuchado, con una vestimenta que recuerda a la iconografía utilizada históricamente por la banda terrorista, junto a las palabras "Gora ETA".
Las pintadas han aparecido además en un lugar especialmente sensible por su proximidad con la casa en la que vivió Jesús Ulayar Liciaga junto a su familia. Ulayar había sido alcalde de Echarri-Aranaz y fue asesinado por ETA el 27 de enero de 1979, cuando se encontraba junto a su vivienda.
El crimen se produjo delante de uno de sus hijos, que entonces tenía 13 años. Ulayar recibió varios disparos cuando se disponía a abrir una furgoneta junto a su domicilio.
La aparición de estos nuevos mensajes en favor de ETA se produce apenas unos días después de que OKDIARIO localizara a Vicente Nazábal Auzmendi, condenado por el asesinato de Jesús Ulayar, y le preguntara directamente si se arrepentía del crimen.
El encuentro tuvo lugar en Pamplona, donde el periodista Cake Minuesa abordó a Nazábal y le mostró una fotografía de la víctima mientras le preguntaba en repetidas ocasiones si lamentaba haber participado en su asesinato.
Nazábal no respondió a esa pregunta. Durante el tenso encuentro se dirigió al periodista con expresiones como "no grabes" y "rata provocadora", además de producirse empujones mientras Minuesa insistía en preguntarle por Jesús Ulayar y por su familia.
La publicación de aquellas imágenes ha vuelto a situar en primer plano la historia de los Ulayar y las circunstancias que rodearon el asesinato del antiguo alcalde. Su hijo José Ignacio Ulayar aseguró posteriormente a OKDIARIO que el comportamiento de Nazábal no le había sorprendido y recordó los episodios de hostilidad que su familia ha sufrido durante décadas en la localidad.
Ahora, apenas unos días después de aquel encuentro, el anagrama de ETA, el dibujo de un encapuchado y el mensaje "Gora ETA" han vuelto a aparecer en Echarri-Aranaz, precisamente en la misma calle en la que vivía la familia de una de las víctimas de la organización terrorista.