PSN, EH Bildu y Geroa Bai darán carpetazo esta semana a la comisión de investigación sobre la adjudicación de las obras de Belate con unas conclusiones pactadas que exoneran al Gobierno de María Chivite de corrupción o injerencias políticas en los contratos investigados.
La mayoría parlamentaria que sostiene a la presidenta socialista ha dado así el paso decisivo para cerrar una de las investigaciones que más presión ha generado sobre el Ejecutivo foral durante este curso político. El dictamen, ya aprobado la pasada semana en comisión, llegará este jueves al pleno del Parlamento de Navarra, donde se debatirá y votará de forma definitiva.
Las conclusiones pactadas por PSN, EH Bildu y Geroa Bai no aprecian signos de corrupción en las adjudicaciones de obras públicas, aunque sí reconocen irregularidades y deficiencias en algunos procedimientos administrativos. El texto contó con el apoyo de los tres grupos firmantes, la abstención de Contigo-Zurekin y el voto en contra de UPN, PPN y Vox.
La comisión ha llegado al pleno con una discrepancia previa evidente entre dos bloques. Por un lado, la oposición ha denunciado que el dictamen estaba orientado desde el principio a proteger al Gobierno de Chivite. Por otro, los grupos que apoyan al Ejecutivo han defendido lo tramitado en estas obras y han rechazado que las comparecencias hayan acreditado prácticas corruptas.
El portavoz del PPN, Javier García, ha sido uno de los más duros tras la Junta de Portavoces. Ha lamentado que las conclusiones de esta comisión estaban “escritas desde el minuto 1” y ha acusado a los socios de Chivite de mirar hacia otro lado ante lo ocurrido con Belate.
“Algunos no ven nada mientras otros vemos prácticas irregulares”, ha señalado García, que ha resumido su crítica con una frase especialmente dura: “No hay más ciego que quien no quiere ver”. El portavoz popular ha sostenido que los grupos que respaldan al Gobierno están “cómodos en el sillón del poder”.
La oposición ha interpretado el cierre de la comisión como un intento de pasar página sin asumir responsabilidades políticas. UPN, PPN y Vox han votado en contra de unas conclusiones que, a su juicio, no despejan las dudas sobre la adjudicación de las obras de Belate ni sobre la actuación del Gobierno foral.
El dictamen de la mayoría separa las irregularidades administrativas detectadas de cualquier responsabilidad penal o política directa del Ejecutivo. Esa lectura ha sido rechazada por la derecha, que considera que los fallos señalados durante los trabajos de la comisión tienen suficiente entidad como para exigir explicaciones más contundentes.
En el bloque que sostiene al Gobierno, Geroa Bai ha defendido su posición con un tono más prudente. Su portavoz, Pablo Azcona, ha recordado que su grupo llega al pleno con su propio dictamen de la comisión y ha pedido “mantener una especial prudencia” mientras la obra de Belate siga en curso.
También Contigo-Zurekin ha marcado perfil propio. Su portavoz, Carlos Guzmán, ha recordado que la comisión se creó a instancias de su formación y ha defendido que durante estos meses se ha desarrollado “un trabajo serio y riguroso”.
Guzmán ha señalado que la comisión ha lanzado “un mensaje de certidumbre y de ejercicio de transparencia” y ha reivindicado a su formación como “inquebrantables en la lucha contra la corrupción, venga de donde venga”. Pese a ello, Contigo-Zurekin se abstuvo en la votación de las conclusiones pactadas por PSN, EH Bildu y Geroa Bai.
El debate sobre Belate será previsiblemente el punto más significativo del pleno parlamentario de esta semana. Tras la sesión semanal de la Junta de Portavoces, todos los grupos, salvo el Mixto, cuyo representante de Vox no ha asistido, han subrayado la relevancia política de esta votación.
Con este movimiento, la mayoría parlamentaria que sostiene a María Chivite dejará cerrada la investigación política sobre las obras de Belate. La oposición, sin embargo, tratará de mantener vivo el caso y convertir el cierre pactado de la comisión en un nuevo frente contra el Gobierno socialista.