Maniobra de distracción en el Ayuntamiento de Pamplona para aplacar el clamor ciudadano y político. El equipo de Gobierno de Joseba Asiron (EH Bildu) ya tiene redactada la coartada perfecta para volver a dejar a los aficionados de la selección española sin una pantalla gigante en el centro de la ciudad de cara a la semifinal de este martes contra Francia.
La estrategia consiste en parapetarse detrás de la Junta Local de Protección Civil. El Consistorio planea hacer público un informe que "desaconseja" la instalación de la pantalla en la plaza de Yamaguchi escudándose en una retahíla de motivos técnicos, logísticos y de seguridad. Una decisión que evita el desgaste político directo del alcalde abertzale, pero que en la práctica vuelve a consumar un veto encubierto a los miles de pamploneses que desean seguir el partido en la calle.
Entre los argumentos más llamativos y controvertidos que recoge el informe destaca el del orden público derivado del rival. El documento oficial argumenta que, al ser Francia el contrincante en las semifinales y coincidir con unas fechas en las que muchos ciudadanos del país vecino visitan Pamplona por San Fermín, la pantalla gigante podría conllevar "problemas de orden público". Una justificación que ha encendido las críticas, al plantearse como un elemento de conflicto la mera presencia de turistas franceses festejando de forma pacífica en la ciudad.
Pero el festival de excusas no se queda ahí. El informe de la Junta de Protección Civil también alude a factores climatológicos, señalando que se prevén temperaturas de hasta 35 grados a la hora del encuentro y que la plaza de Yamaguchi carece de sombras suficientes, lo que supondría un "riesgo para la salud". Asimismo, se argumenta el solapamiento de recursos policiales y sanitarios con el 'Pobre de Mí' o los fuegos artificiales, e incluso la supuesta incapacidad del Ayuntamiento para garantizar baños públicos y operarios de limpieza que adecenten la zona antes y después del partido.
Para intentar rebajar la indignación y el evidente agravio comparativo con otras ciudades —como Tudela, donde su alcalde Alejandro Toquero ya ha anunciado un despliegue total en la Plaza de los Fueros—, el Gobierno de Asiron se guarda una carta de cara al fin de semana. El borrador contempla dar el visto bueno a una pantalla gigante únicamente si España llega a la gran final del domingo 19 de julio.
La trampa de este "visto bueno" es puramente temporal: para el domingo 19, los Sanfermines ya habrán terminado. De este modo, EH Bildu se asegura de que el fervor por la selección española y la marea de camisetas rojas no coincidan con el calendario oficial de las fiestas de Pamplona, un escenario que el entorno político del alcalde siempre ha tratado de evitar o relegar a la periferia. Hasta entonces, y a falta de que el Ayuntamiento haga oficial este documento, los pamploneses tendrán que seguir buscando refugio en las pantallas de los bares privados.