El tiempo en Navarra va a dejar este viernes una jornada de transición antes de un fin de semana en el que el verano volverá a hacerse notar. Tras el descenso de las temperaturas previsto para hoy, los termómetros subirán de nuevo el sábado y todavía más el domingo, con máximas que podrán alcanzar los 33 o 34 grados en amplias zonas del centro y la Ribera.
La estabilidad será la otra gran protagonista. AEMET espera muchas horas de sol y un riesgo de lluvia prácticamente inexistente en buena parte de Navarra. Sin embargo, el domingo aparece un pequeño matiz: la vertiente cantábrica podría recibir alguna precipitación débil al aproximarse un frente poco activo por el norte peninsular.
Para este viernes 28 de agosto, la Agencia Estatal de Meteorología ha previsto en Navarra un cielo poco nuboso o despejado, acompañado de un descenso general de las temperaturas. La bajada será más acusada en las mínimas y algo más suave durante las horas centrales del día. El viento soplará flojo o moderado del oeste y tenderá a girar hacia la componente norte al final de la jornada.
El cambio se notará especialmente después de una jornada del jueves que todavía ha dejado valores próximos a los 30 grados en distintos puntos de Navarra. Este viernes, Pamplona se moverá alrededor de los 28 grados de máxima, mientras que Estella se quedará en torno a los 27 grados y Tudela alcanzará aproximadamente los 29 grados.
Las noches también serán bastante más llevaderas. AEMET sitúa las mínimas alrededor de los 13 o 14 grados en Pamplona y Estella, mientras que en Tudela rondarán los 16 grados. En la vertiente cantábrica, Bera tendrá valores próximos a los 15 grados.
En el Pirineo navarro, el descenso térmico será todavía más evidente. AEMET ha previsto para este viernes mínimas de 10 grados en Roncesvalles y de 12 grados en Isaba, con máximas de 19 y 21 grados, respectivamente. El cielo permanecerá poco nuboso o despejado y no se esperan precipitaciones ni tormentas. El viento del suroeste será más intenso en cotas altas antes de perder fuerza.
El escenario empezará a cambiar ya el sábado 29 de agosto. El cielo continuará despejado en gran parte de Navarra, pero las temperaturas emprenderán una subida clara. En Pamplona se esperan alrededor de 31 o 32 grados, en Estella se alcanzarán unos 31 grados y en Tudela el termómetro podrá llegar a 32 grados. Bera, por su parte, rondará los 29 grados.
También subirá la temperatura en el Pirineo. AEMET pronostica allí un ascenso moderado, especialmente de las mínimas, con cielo poco nuboso o despejado y sin precipitaciones. El viento será flojo de componentes oeste y sur, aunque podrá ganar fuerza en las cotas más elevadas.
La jornada más calurosa del fin de semana llegará previsiblemente el domingo 30 de agosto. Las últimas actualizaciones de AEMET sitúan a Pamplona en torno a 33 o 34 grados, mientras que Estella podría llegar a 33 grados y Tudela a 34 grados. El riesgo de lluvia será prácticamente nulo en estas zonas.
El comportamiento será diferente en el extremo norte. En Bera, AEMET mantiene una máxima cercana a los 29 grados, pero eleva hasta alrededor del 50% la probabilidad de precipitación durante el domingo, con posibilidad de lluvia débil. Es la principal excepción a un fin de semana muy estable en el conjunto de Navarra.
En el Pirineo, en cambio, la previsión oficial mantiene el domingo sin precipitaciones ni tormentas, con otro ascenso moderado de las temperaturas. El cielo estará poco nuboso o despejado durante buena parte del día, aunque la nubosidad podrá aumentar a últimas horas. El viento soplará inicialmente del sur y girará después hacia oeste y norte.
La explicación de este cambio está en la evolución de la atmósfera sobre la Península. Tras el paso de un sistema frontal atlántico durante las últimas jornadas, la borrasca se alejará y las altas presiones ganarán terreno durante el sábado, favoreciendo el sol y el aumento de las temperaturas. El domingo, un frente poco activo rozará el tercio norte peninsular, lo que explica el aumento de nubosidad y la posibilidad de alguna lluvia débil en la vertiente cantábrica navarra.