Patrullas preparadas para atender incidentes y garantizar la seguridad ciudadana están siendo destinadas a controlar accesos, recintos y arcos de seguridad en edificios públicos de Navarra. La Agrupación Profesional de Policía Foral (APF) ha denunciado que esta situación se ha vuelto a repetir y ha exigido una solución inmediata.
El sindicato profesional ha solicitado al Gobierno de Navarra que adopte medidas alternativas para evitar que los agentes sean utilizados como sustitutos de los vigilantes de seguridad privada en las dependencias de la Administración foral.
Actualmente, los vigilantes de seguridad de los hospitales navarros, principalmente el Hospital Universitario de Navarra, viven una situación de colapso por los impagos y un concurso de liquidación de la adjudicataria que el Gobierno de Navarra ha sido incapaz de gestionar, poniendo en riesgo a profesionales y pacientes.
Por este motivo, el Ejecutivo foral ha recurrido nuevamente a los policías forales para cubrir las carencias de un sistema que, a juicio de APF, no está funcionando.
Esta circunstancia ya se había producido hace apenas unos años. Ahora, la agrupación ha asegurado que existen policías forales encargados de la seguridad en dependencias como el Hospital Universitario de Navarra y distintos juzgados de la Comunidad foral.
El sindicato ha reclamado que la Administración tome medidas para resolver la falta de personal de seguridad privada y, sobre todo, para impedir que el problema vuelva a repetirse en el futuro.
Para APF, carece de sentido destinar a patrullas de Seguridad Ciudadana, formadas por personal policial especializado, a realizar tareas relacionadas con el control de accesos, la vigilancia de recintos o la supervisión de arcos de seguridad.
La organización ha advertido además de que esta situación se produce en plena época estival, cuando numerosos municipios navarros celebran sus fiestas. Esta concentración de eventos complica la organización de los turnos y la cobertura de los servicios policiales.
APF ha recordado que algunas unidades ya cuentan con un número de efectivos insuficiente, lo que dificulta todavía más la elaboración de los calendarios. Desviar patrullas hacia tareas de vigilancia privada reduce, según el sindicato, la disponibilidad de agentes para atender otras necesidades de seguridad ciudadana.
La agrupación también ha señalado que esta solución provisional supone un sobrecoste para las arcas públicas, al utilizar personal policial especializado para desempeñar funciones que deberían ser asumidas por los servicios de seguridad privada contratados.
APF ha asegurado que lleva tiempo denunciando este problema y que continuará haciéndolo hasta que el Gobierno de Navarra, a través de la unidad correspondiente, adopte una solución que permita resolver la falta de vigilantes sin generar nuevas carencias en la Policía Foral.