Iberdrola ha situado el refuerzo de las redes eléctricas en Navarra como una pieza estratégica para responder al avance de la electrificación de la economía. La compañía ha reunido este lunes 16 de marzo a cerca de setenta trabajadores en la Comunidad Foral con motivo de la XXIII edición del encuentro del negocio de Redes de i-DE, su distribuidora en España.
Bajo el lema 'El presente es eléctrico', la cita ha servido para analizar los principales retos del sistema eléctrico en un momento de aumento sostenido de la demanda. El encuentro ha estado presidido por el director de i-DE en la Región Norte, Javier Arriola, junto al responsable del Negocio de Red en Navarra, Eduardo Ryan.
Durante la jornada, Iberdrola ha puesto el foco en un escenario energético que exige adaptar las infraestructuras a nuevas necesidades. La empresa ha explicado que el crecimiento de los centros de datos, la electrificación de los procesos industriales y el avance de la movilidad eléctrica están elevando de forma notable la necesidad de suministro.
En este contexto, Arriola ha señalado que ese cambio obliga a ampliar y modernizar las redes de transporte y distribución. Según ha explicado, la electrificación de la economía supone rediseñar sistemas concebidos hace décadas para ajustarlos a ciudades y polos industriales que requieren más flexibilidad, mayor capacidad y también más resiliencia.
Además, la compañía ha defendido que la transición energética abre una oportunidad relevante tanto para el país como para Navarra. Arriola ha destacado que existen recursos naturales como el sol, el viento y el agua que resultan fundamentales para generar una energía limpia y competitiva.
Por su parte, Iberdrola ha incidido en que ese potencial debe aprovecharse con el despliegue de tecnologías renovables y de almacenamiento. La empresa ha remarcado también el papel clave que tendrán la digitalización de las redes y las herramientas basadas en inteligencia artificial para mejorar la calidad del servicio y anticiparse a posibles incidencias.
Los responsables de i-DE han insistido en que todas las industrias en crecimiento necesitarán más electricidad en los próximos años. Por eso, han defendido que será imprescindible incrementar las inversiones en redes para afrontar con ambición el nuevo periodo 2026-2031.
Arriola ha subrayado que las redes inteligentes son la columna vertebral de la transición energética porque permiten integrar las energías renovables y facilitan la conexión de grandes proyectos industriales. A su juicio, apostar por la electrificación y por unas redes modernas y resilientes será una condición indispensable para avanzar en la descarbonización de la economía y garantizar un futuro sostenible y competitivo.
En la actualidad, Iberdrola ha detallado que i-DE gestiona en la Comunidad Foral más de 9.900 kilómetros de líneas eléctricas, dispone de 3.648 centros de transformación en servicio y cuenta con 87 subestaciones.