SOCIEDAD
Verdeliss revela el curioso origen de su primer vídeo en YouTube en 2008: "Fue una tontería"
La influencer ha contado en Los Fulanos que abrió su canal para compartir un vídeo familiar, sin imaginar que aquello cambiaría su vida.
La influencer navarra Estefanía Unzu, conocida como Verdeliss, ha contado cómo empezó su trayectoria en YouTube durante su reciente participación en el podcast "Los Fulanos", un canal impulsado por Jon Echaide y Joseba Alzueta. Ambos conducen este espacio centrado en conocer la vida de sus invitados más allá de su faceta pública, con conversaciones sobre trayectoria personal, reinvención, finanzas y experiencias vinculadas al alto rendimiento. En una conversación distendida, la influencer ha recordado que abrió su canal en 2008, mucho antes de imaginar que aquella decisión acabaría convirtiéndose en una parte esencial de su vida.
Lo que hoy es una carrera consolidada y una estructura profesional nació, según ha explicado, de una forma completamente inesperada. Verdeliss ha relatado que su llegada a la plataforma no tuvo nada que ver con la fama ni con una estrategia pensada. “Mi primer vídeo fue una tontería”, ha afirmado al recordar aquella etapa en la que trabajaba en un restaurante en Madrid.
La influencer ha explicado que todo surgió por una necesidad muy concreta. Tenía grabado un vídeo de su hijo junto al hijo de una compañera de trabajo y quería hacérselo llegar. “Tenía un vídeo muy gracioso de mi hijo con el hijo de otra compañera de trabajo y era como 'Oye, ¿cómo te envío este vídeo?'”, ha contado. En aquel momento, ha recordado, no existían las facilidades actuales para compartir archivos de ese tipo.
Ante esa limitación, decidió abrir una cuenta en YouTube simplemente para subir aquel contenido y dejarlo alojado en la plataforma. “Hice la cuenta en YouTube, mira lo dejo aquí publicado y ya tenemos el vídeo de las dos”, ha explicado. Según ha añadido, en aquellos años “nadie veía YouTube tampoco”, por lo que ni siquiera se le pasaba por la cabeza que aquello pudiera tener recorrido o llegar a miles de personas.
Aquel gesto casual terminó marcando el inicio de una trayectoria que cambió por completo su vida. Lo que comenzó como un simple lugar donde guardar vídeos pasó después a convertirse en una “ventanita” desde la que compartir experiencias y conocimientos sobre crianza y maternidad con otras mujeres. Así fue creciendo una comunidad que ella misma ha definido como una “pequeña tribu”.
Para Verdeliss, ese canal también tuvo un valor mucho más íntimo. La creadora ha explicado que acabó funcionando como un “diario personal” y también como una forma de “terapia” en una etapa en la que vivía en Madrid y estaba lejos de su familia y de sus amigos. De esa manera, YouTube no solo fue un escaparate, sino también un espacio personal desde el que canalizar lo que estaba viviendo.
La profesionalización llegó bastante después y, según ha confesado, de una manera totalmente “orgánica e inesperada”. Verdeliss ha explicado que no fue realmente consciente del potencial de su canal hasta que una marca le hizo una pregunta que le sorprendió. “Llegó un día en que un supermercado me dijo: '¿Cuál es tu caché?'. Y yo fue como: 'Si esto lo comparto porque me nace hacerlo así'”, ha recordado.
Aquella escena marcó para ella un antes y un después. Hasta ese momento, compartía contenido de forma natural, sin pensar en cifras, campañas o tarifas. Por eso, esa pregunta se convirtió en una especie de “bautizo” como creadora de contenido profesional, aunque su crecimiento en internet había comenzado mucho antes y de manera completamente espontánea.
Aunque en la actualidad ha dejado de actualizar su canal de YouTube para centrarse en Instagram por falta de tiempo, la influencer ha asegurado que no quiere cerrarlo. El motivo es muy personal: sus hijos guardan un cariño especial a aquellos vídeos y disfrutan viéndose de pequeños en la televisión. Por eso, aquellos primeros contenidos, nacidos casi por casualidad, siguen teniendo un valor especial dentro de su familia.