Espectacular persecución policial esta mañana en las carreteras navarras. Agentes de la Policía Foral de la División de Tráfico, con el apoyo de efectivos de la comisaría de Alsasua, han logrado detener en la localidad de Lecumberri a un conductor que se dio a la fuga a gran velocidad tras dar positivo en un control de alcoholemia preventivo. El temerario automovilista, que pretendía abandonar el país, llegó a registrar una tasa delictiva de 0,77 miligramos de alcohol por litro de aire espirado una vez interceptado.
Los hechos se han desencadenado en el peaje de Zuasti (dirección norte), donde la Policía Foral se encontraba realizando un control masivo de alcohol y drogas con motivo del dispositivo especial de seguridad de las fiestas de San Fermín. Al ser sometido a la prueba indiciaria de aire y conocer que el resultado era positivo, el implicado pisó el acelerador a fondo en lugar de detener el coche, iniciando una peligrosa huida por la autovía de Leizarán (A-15).
La sala de mando de la Policía Foral radió de inmediato la alerta a todas las patrullas en servicio de la zona para coordinar el cerco al vehículo a la fuga. La suerte se alió con los agentes cuando una patrulla de tráfico, que acababa de atender un accidente de circulación a la altura de Latasa, avistó el automóvil sospechoso y se sumó rápidamente a la persecución.
Durante varios kilómetros por la A-15, el conductor realizó una conducción evasiva extremadamente peligrosa y a velocidades muy elevadas, haciendo caso omiso a las señales acústicas y luminosas de los vehículos policiales. Su actitud temeraria puso en serio peligro la vida del resto de los usuarios que circulaban por la autovía en ese momento.
Cazado en Lecumberri y trasladado al calabozo
El operativo de la Policía Foral dio sus frutos pocos kilómetros después, cuando las patrullas consiguieron interceptar y bloquear el paso del vehículo en el término municipal de Lekunberri. Al realizarle las pruebas definitivas con el etilómetro de precisión, el conductor arrojó la mencionada tasa de 0,77 mg/l, lo que supone multiplicar casi por tres el límite penal establecido en España.
El automovilista se encuentra ahora bajo custodia y está siendo investigado por la comisión de dos presuntos delitos contra la seguridad vial: conducción temeraria y conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas superando la tasa penal.
Al no contar con residencia legal en el país y constatar los agentes que circulaba con la intención inequívoca de cruzar la frontera y abandonar España, el detenido ha sido trasladado a las dependencias centrales de la Policía Foral en Pamplona, donde permanecerá en el calabozo hasta su inminente puesta a disposición del juzgado de guardia.