Paralela a esta alocada carrera del sanchismo por el dinero ajeno, la gente nunca había tenido tanto esa sensación de que en España no funciona nada: infraestructuras que se caen a pedazos, trenes que descarrilan, sanidades que llegan tarde.
Las destituciones de Félix Taberna y Amparo López se pueden interpretar como un paso adelante en la estrategia al más puro estilo 'sanchista': apartar al que molesta y buscar otros perfiles más agresivos.