La finalidad de esta evaluación, que sustituye a la antigua prueba, es valorar la madurez académica del alumnado y su capacidad para seguir con éxito las enseñanzas universitarias de Grado.
Los alumnos de FP básica no necesitarán realizar la prueba de ESO para conseguir el título, sino que el profesorado considerará si reúnen las condiciones para ello.