Un mítico bar de la Plaza del Castillo anuncia su cierre a menos de 2 semanas de que arranque San Fermín
El local, famoso por sus boles de ramen y su cerveza artesana, ha comunicado el día en el que cerrará sus puertas definitivamente.
Uno de los referentes gastronómicos del centro de Pamplona se ha visto obligado a echar la cortina para siempre. La cervecería Napargar dice adiós a los vecinos de Pamplona. Un local que logró hacerse hueco en el corazón de la ciudad gracias a una novedosa oferta de cervezas artesanales y con una carta variada, con una cocina que no cerraba las puertas a ningún tipo de gastronomía, donde el plato estrella era su ramen.
El local inició su marcha hace ya 11 años. En 2015 se presentó como un local que apostaba por una oferta que le hiciese diferencial con respecto a otros restaurantes a través de sus productos. Una calidad que se puede apreciar en su variedad de hasta 20 cervezas artesanales, cada una con su tirador rotativo. Cabe destacar que estas cervezas ubicaban su producción a nivel local, nacional e internacional, ofreciendo así una oferta para todos los gustos.
Una idea que nació de la mano de Eneko del Valle de Lersundi, uno de los socios fundadores del negocio, quien junto a Guille, jefe de cocina, comenzaron organizando unas cenas que rompían con lo hasta ahora conocido: una oferta de cenas que recreaban banquetes propios de las épocas medievales. Un concepto nunca antes visto en la ciudad y que le convirtió en un local que estaba presente en el boca a boca pamplonica.
La noticia la han comunicado los propios responsables del local a través de un mensaje en su cuenta de Instagram. “Todo lo que empieza, termina. Y todo lo que termina, da paso a algo nuevo”; este ha sido el mensaje con el que los responsables han decidido dar comienzo a este comunicado, en el que han querido poner la fecha exacta de su despedida: el 13 de julio.
El adiós de este negocio deja la Plaza del Castillo sin uno de sus restaurantes más vanguardistas y modernos, que desde el primer momento apostó firmemente por combinar el producto tradicional con un estilo de cocina que rompiese con el resto de locales de la zona, generando una clientela fiel y una identidad definida.
En su mensaje de despedida, el equipo de la cervecería ha querido mandar un aviso de cara al futuro, afirmando que “esto no se trata de un adiós. No es un punto final. Es un punto y coma”, unas declaraciones que dejan la puerta abierta a un nuevo local en el futuro, pero del que todavía se desconoce todo. Además, en el mensaje han querido agradecer a todas las personas que formaron parte del negocio, y que “sin vosotros esto no habría sido posible”.