Las grietas de la cuesta de Beloso han vuelto a llegar este miércoles a la comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona, después de que la obra quedara finalizada a finales de mayo de 2025 y hayan aparecido desperfectos en el asfalto de una de las principales entradas y salidas de la ciudad.
El concejal de UPN, Aitor Silgado, ha preguntado al equipo de gobierno si el Ayuntamiento tiene previsto arreglar esas grietas en Beloso y ha criticado que su grupo se haya enterado del contenido del informe técnico a través de un medio de comunicación, pese a haber solicitado esa información de manera expresa al Consistorio.
La respuesta ha llegado por parte del concejal delegado de Ciudad Habitable y Sostenible, Borja Izaguirre, que ha señalado que el Ayuntamiento está valorando todavía “si se van a arreglar las grietas o no”. “Según el presupuesto, ya veremos”, ha contestado durante la comisión.
Izaguirre ha defendido que la cuesta de Beloso ha tenido grietas en la base “desde un principio” y ha sostenido que esos problemas “no tienen nada que ver con la construcción del carril bici”. El edil ha insistido en que se trata de “un problema que está debajo del suelo” y que, por tanto, no estaría relacionado con la obra ejecutada en la zona.
“Veremos qué presupuesto tiene y cómo se puede solucionar”, ha añadido el concejal de EH Bildu, que no ha concretado todavía si el Ayuntamiento acometerá una reparación completa de los desperfectos ni cuándo podría llevarse a cabo esa intervención.
La polémica se ha producido después de que el informe con los resultados de la investigación haya sido filtrado a otro medio de comunicación, pese a que fue Navarra.com quien denunció inicialmente la aparición de las grietas en la cuesta de Beloso. Esa circunstancia ha provocado el malestar de UPN, que había pedido información directa al Ayuntamiento sobre el estado de la vía.
El problema ya había obligado al Ayuntamiento de Pamplona, bajo la gestión de Joseba Asiron, a intervenir de urgencia en la zona. El Consistorio anunció el corte del carril de subida para realizar catas técnicas que permitieran determinar el origen de las profundas grietas aparecidas en el asfalto.
Los desperfectos fueron detectados apenas un año después de las obras del carril bici de Beloso, una actuación que estuvo marcada por la polémica tala de más de 100 árboles en la zona. En concreto, las grietas han aparecido en el carril más próximo a la acera en sentido ascendente, precisamente en el tramo donde se llevó a cabo una de las intervenciones más discutidas de la legislatura.
Tras la publicación de la noticia por parte de este medio, la situación llegó a una comisión anterior de Urbanismo, donde Aitor Silgado ya había pedido explicaciones urgentes por la alarma generada entre los vecinos. Entonces reclamó conocer si existía un informe policial y técnico sobre lo ocurrido y qué medidas pensaba adoptar el equipo de gobierno ante un problema que afecta a una vía de gran tráfico.
En aquella sesión, Borja Izaguirre confirmó que los técnicos municipales habían inspeccionado la zona después de detectar las grietas. También anunció el cierre del carril de subida para ejecutar varias catas y decidir después qué tipo de reparación sería necesaria.
Sin embargo, el edil no aclaró entonces una de las cuestiones principales: quién asumiría el coste de esas comprobaciones y de los posibles arreglos posteriores. Tampoco precisó si la actuación correría a cargo del Ayuntamiento de Pamplona o si se exigiría alguna responsabilidad a la empresa que ejecutó las obras del carril bici y el asfaltado.
El corte previsto en la cuesta obligó a desviar la circulación en sentido centro de ciudad al carril de bajada, que pasó a funcionar como vía de doble sentido en el tramo comprendido entre Burlada y la Ciudad Deportiva Amaya. Para ello, se habilitó un by-pass a través de la mediana desde la rotonda de Burlada hasta las inmediaciones de Amaya.
Además de realizar las catas, el Ayuntamiento anunció entonces el sellado de las grietas aparecidas. Los trabajos no afectaron al acceso a la Ciudad Deportiva Amaya, mientras que la entrada a la urbanización de Beloso Bajo se llevó a cabo mediante paso controlado por personal de tráfico y señales.
Las grietas, de carácter longitudinal y gran profundidad, han llamado la atención por el escaso tiempo transcurrido desde la renovación de la zona. En marzo de 2025 se completó el asfaltado de esa parte de la cuesta, pero el firme ha presentado ya un deterioro visible en una obra muy reciente.