La comunidad educativa del Colegio Público de Buztintxuri se ha concentrado esta mañana en el patio del centro para denunciar los actos vandálicos que viene sufriendo desde hace meses, con especial impacto en las pasadas vacaciones de Navidad.
La concentración la ha convocado Buztinkolore, la APYMA del centro, y ha contado con el apoyo de la Dirección. El objetivo ha sido visibilizar la preocupación y el malestar de alumnado, familias y personal educativo ante una situación que, según han explicado, se repite desde hace tiempo.
Las familias han asegurado que estos episodios han provocado robos y destrozos en distintas zonas del colegio, con daños en aulas, mobiliario y material escolar. También han denunciado que se han visto afectados trabajos del alumnado, una imagen que, según han trasladado, ha generado “dolor”, “preocupación” y “enfado” en la comunidad educativa.
Una de las portavoces ha explicado que llevan “dos años aproximadamente” sufriendo incidentes de distinta gravedad y reclamando un refuerzo de la seguridad. “Estas navidades, el último acto vandálico ha sido realmente cruel”, ha afirmado, antes de subrayar que lo que más ha dolido a las familias ha sido “ver esos trabajos de los más pequeños… tirados por el suelo, rotos”.
Las familias han defendido que el colegio debe ser un espacio “lúdico, alegre y divertido” y han reclamado que se garantice una seguridad real en el lugar donde sus hijas e hijos “aprenden, juegan y crecen”. “Es una escuela y creemos que tiene que ser respetada y cuidada”, han señalado.
La APYMA ha pedido medidas “eficaces” y ya planteadas anteriormente. Entre ellas, han considerado prioritario que los sistemas de alarma instalados en los dos edificios estén conectados con la Policía Municipal, para que pueda acudir una patrulla si se detecta un acceso fuera del horario lectivo.
También han reclamado la instalación de cámaras de seguridad para identificar a las personas que entran cuando no está permitido el acceso. Y, además, han solicitado colocar detectores en aulas o espacios con acceso directo desde el patio, para que la alarma pueda activarse si alguien accede a esas zonas.
Durante las intervenciones, las familias han insistido en que no pretenden que el centro se convierta en una “cárcel”. “Queremos que siga siendo un espacio abierto al barrio y a las familias”, han afirmado, pero han defendido que es necesario implementar medidas que eviten que estos hechos se repitan.
En el comunicado leído durante el acto, la comunidad educativa ha pedido “actuar ya” para proteger el centro y garantizar que un espacio educativo público sea “seguro, cuidado y respetado”. También han subrayado que esta situación no puede recaer únicamente en la comunidad educativa ni en la vigilancia vecinal.
La APYMA ha querido destacar y agradecer públicamente el trabajo del equipo docente y del personal del centro, que durante el periodo vacacional ha estado trabajando para que el alumnado pudiera reincorporarse a clase en las mejores condiciones posibles tras los destrozos sufridos.