La Comisión de Presidencia del Ayuntamiento de Pamplona ha aprobado por unanimidad una declaración para que la ciudad tenga una señalización continua del trazado histórico de sus murallas en el pavimento urbano.
La propuesta ha partido del grupo municipal socialista que sostiene que Pamplona conserva uno de los sistemas fortificados más relevantes de Europa, con la Ciudadela y distintos recintos amurallados que han marcado la forma y la evolución histórica de la capital navarra.
En los últimos años, el Ayuntamiento ha impulsado actuaciones para poner en valor este patrimonio, con aportaciones del Estado y de la Unión Europea. En el texto se citan, entre otras, la mejora de lienzos visibles, la instalación de tótems y mesas informativas, el Centro de Interpretación de las Fortificaciones en el Fortín de San Bartolomé y una señalización puntual del trazado en la Avenida del Ejército.
La declaración ha advertido de que esa señalización no es hoy continua ni homogénea en todo el espacio urbano. También ha señalado que hay tramos del antiguo perímetro defensivo que han desaparecido o han quedado integrados bajo el viario actual, por lo que su huella resulta difícil de reconocer para la ciudadanía y para las personas visitantes.
El documento ha defendido que marcar el trazado en el pavimento es una solución eficaz y discreta, compatible con el uso cotidiano de la calle. Además, ha recordado que otras ciudades españolas y europeas ya han utilizado bandas diferenciadas, elementos metálicos, adoquines específicos o marcas lineales para hacer visible esa huella sin generar un impacto visual negativo.
Con la aprobación unánime, la Comisión ha respaldado una hoja de ruta con estos acuerdos principales:
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Impulsar un estudio técnico e histórico integral para definir el trazado en todas sus fases, incluidos los tramos no visibles.
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Desarrollar un proyecto municipal de señalización en suelo, coherente y homogéneo, tomando como referencia lo ya realizado y buenas prácticas de otras ciudades.
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Planificar la implantación por fases, priorizando zonas donde la muralla ha desaparecido o donde resulte más relevante desde el punto de vista histórico, educativo o turístico.
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Integrar la señalización en itinerarios culturales y turísticos, con apoyo de paneles interpretativos y recursos digitales.
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Coordinar la actuación entre Urbanismo, Cultura y Turismo, garantizando criterios de conservación patrimonial y funcionalidad del espacio público.