La tensión en el Parlamento de Navarra ha alcanzado este jueves su punto álgido durante el debate sobre la gestión sanitaria. El portavoz de UPN, Javier Esparza, ha lanzado una ofensiva frontal contra el Gobierno foral, denunciando que el sistema público de salud se encuentra en una situación de "caos absoluto" y señalando directamente al consejero Fernando Domínguez.
Para la formación regionalista, la crisis ha superado ya la capacidad del departamento. Esparza no ha ahorrado en calificativos, tildando a Domínguez de “pirómano sanitario” y acusándole de haber logrado algo inaudito: "Poner a todos los profesionales médicos en contra de su gestión".
“El sistema está ardiendo” Según el líder de la oposición, la sanidad navarra no solo no mejora, sino que "se ha ido a peor desde el primer día". Utilizando una metáfora que ha impactado en el pleno, Esparza ha afirmado que "el buque de la sanidad navarra se hunde en llamaradas" tras tres años de legislatura en los que el consejero ha sido "incapaz de mejorar nada".
UPN sostiene que Navarra cuenta con un "magnífico equipo sanitario", pero que el problema radica en la falta de liderazgo. "Hace un año le dije al consejero que, o planteaba soluciones, o era mejor que se fuera a su casa", ha recordado Esparza, criticando que no se haya implementado ni una sola medida que funcione.
El portavoz de UPN ha querido elevar la responsabilidad a la presidencia del Gobierno. Dirigiéndose directamente a María Chivite, Esparza le ha advertido de que ya no puede esconderse tras el consejero: “Usted es la única persona que puede acabar con esto y, si no lo hace, la única responsable será usted”. Le ha recriminado que no llame a Domínguez a su despacho para exigirle resultados inmediatos ante un conflicto que "ha incendiado" al colectivo médico.
La respuesta de Chivite: Escasez de profesionales Por su parte, la presidenta María Chivite ha tratado de rebajar el tono de la crítica amparándose en factores externos. Ha justificado la situación del Servicio Navarro de Salud aludiendo a la "escasez de profesionales sanitarios en toda España", una problemática que —según ha dicho— se agrava con una población navarra "creciente y cada vez más envejecida".
Pese a admitir que hay "problemas de calado", Chivite ha defendido que el diálogo con los sindicatos "está en marcha" y ha acusado a UPN de hipocresía, recordando los recortes y despidos de la etapa regionalista.