La inadmisión de la querella de Vox contra Ramón Alzórriz ha reabierto este lunes el choque político en el Parlamento de Navarra entre PSN y UPN, con un cruce de reproches en el que Javier Esparza ha retado directamente a María Chivite a volver a situar al dirigente socialista como portavoz parlamentario y vicesecretario del partido.
El portavoz de UPN, Javier Esparza, ha respondido así a la intervención de la nueva portavoz socialista, Ainhoa Unzu, que ha preguntado públicamente “quién devuelve” a Alzórriz “el honor que han intentado arrebatarle” después de que se haya inadmitido la querella presentada por Vox contra el parlamentario foral.
“Si tienen tanta confianza en el señor Alzórriz, lo que tiene que hacer María Chivite es nombrarlo de nuevo portavoz del PSN en esta Cámara y vicesecretario del PSN”, ha afirmado Esparza en declaraciones a los medios tras la Mesa y Junta de Portavoces. “Si no, que se callen”, ha añadido.
Hay que recordar que Ramón Alzórriz no dimitió de sus puestos por este caso, sino por haber ocultado que su pareja trabajaba para Servinbar, la empresa de Santos Cerdán que ha recibido millones de euros en adjudicaciones públicas.
La portavoz del PSN, Ainhoa Unzu, ha cargado contra UPN, PPN y Vox, a los que ha acusado de intentar “acusar en falso a un Gobierno” y de “señalar y perseguir a personas concretas”. Según ha defendido, primero lo intentaron con la presidenta Chivite y después “apostaron muy fuerte” contra Ramón Alzórriz con una querella impulsada por Vox.
Unzu ha sostenido que UPN y PP se sumaron a esa querella “de manera muy oportunista y carroñera” y ha denunciado que durante meses se ha atacado “el honor, la reputación y la dignidad” del parlamentario socialista. “Le han condenado públicamente sin pruebas, le han acusado absolutamente de todo y han intentado destruirle personal y políticamente”, ha asegurado.
La dirigente socialista ha recordado que la justicia ha inadmitido esa querella porque, según ha señalado, estaba construida sobre “meras sospechas, conjeturas y valoraciones personales carentes de la más mínima prueba”. También ha subrayado que no existía “un sustento sólido” que permitiera apreciar “siquiera indicios mínimos de delito”.
“¿Quién devuelve a Ramón Alzórriz el honor que han intentado arrebatarle? ¿Quién le va a reparar el daño causado?”, ha preguntado Unzu, que ha reprochado a los partidos de la oposición que no hayan emitido “ningún comunicado de disculpa”.
La portavoz del PSN ha acusado además a UPN, PPN y Vox de haberse instalado en “la estrategia más tóxica, degradante y peligrosa que puede existir en democracia”, que, según ha dicho, consiste en intentar destruir a las personas cuando no se consigue derrotar democráticamente los proyectos que representan.
También ha criticado la “hipocresía máxima” de UPN y sus “lecciones de ética”, al afirmar que el partido regionalista “únicamente se está dedicando a blanquear la corrupción del Partido Popular”.
La respuesta de Javier Esparza ha sido tajante. El portavoz regionalista ha afirmado que “el PSN no tiene que celebrar” y ha insistido en que, si los socialistas no tienen ninguna duda sobre Alzórriz, deben devolverle sus anteriores responsabilidades internas e institucionales.
“Si no hay ninguna duda con el señor Alzórriz, que le devuelvan los galones, y si no, que se callen”, ha planteado Esparza. Según ha añadido, cuando Unzu pregunta quién le devuelve su estatus al parlamentario socialista, la respuesta es “María Chivite”.
“Si lo tienen tan claro, ya está tardando, y si no toman esa decisión, es preferible y es muy prudente que se callen”, ha insistido el portavoz de UPN.
Esparza ha defendido que, en relación con este asunto, “lo cierto” es que no se ha investigado a Alzórriz. Según su interpretación del auto del TSJN, lo que se deduce es que no se practicó una instrucción previa y que, al tratarse de un aforado, debía haberse realizado una mínima investigación antes de elevar la causa.
El dirigente regionalista ha explicado que, a su juicio, el juzgado de instrucción debía haber investigado si existían indicios y, solo después, elevar la cuestión al Tribunal Superior de Justicia de Navarra. Sin embargo, ha sostenido que la querella se remitió “sin ninguna instrucción” y “sin ninguna valoración previa”.
“Ahora el TSJ ha dicho que, sin perjuicio de que en el futuro si hay una instrucción, lo que hacemos en este momento es no considerar esa cuestión porque no nos ofrece ningún documento, ningún informe donde haya indicios en relación con el señor Alzórriz”, ha expuesto Esparza.
El portavoz de UPN ha recalcado que Alzórriz no ha sido investigado por la sección de instrucción del Tribunal de Instancia número 5 y que esta no ha llevado a cabo, según ha dicho, la labor de investigación exigida. “Solo ha remitido la querella al TSJ y el TSJ se lo devuelve”, ha resumido.
A partir de ahora, ha añadido Esparza, el tribunal podrá decidir si elabora una instrucción “para ver si hay indicios” o si no lo hace.
El portavoz regionalista también ha precisado que UPN se personó como acusación popular en esta causa “contra todo aquel que pudiera tener responsabilidad penal que ya esté incorporada en la querella o que derive de la instrucción que se pueda añadir con posterioridad”.
“No se nos ha respondido todavía, pero sí pedimos actuar como acusación popular”, ha concluido Esparza, en una jornada en la que la inadmisión de la querella contra Ramón Alzórriz ha vuelto a situar en el centro del debate político navarro la crisis abierta en el PSN y el papel que pueda tener ahora el ex portavoz socialista.