El futuro de la Residencia Santo Domingo de Estella ha abierto un nuevo frente de oposición. El Movimiento Cívico del Pueblo ha puesto en marcha una recogida de firmas para intentar frenar el traslado de las personas mayores que viven actualmente en el centro y evitar que el histórico edificio pase a albergar un centro para menores extranjeros no acompañados.
La campaña se ha impulsado a través de CitizenGO-HazteOir y está dirigida expresamente a la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite; la consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, Carmen Maeztu; la alcaldesa de Estella-Lizarra, Marta Ruiz de Alda; y el conjunto de la Corporación municipal.
El Gobierno de Navarra tiene previsto que los 65 residentes de Santo Domingo sean trasladados en octubre a la nueva residencia pública Urederra, levantada en la zona de Oncineda con una inversión cercana a los 11 millones de euros. Una vez liberado, el antiguo convento pasará a albergar un centro para menores migrantes no acompañados que tendrá inicialmente 40 plazas.
Ese recurso para menores funciona actualmente de manera provisional en las instalaciones del antiguo Proyecto Hombre, en el Verbo Divino, a la espera de poder trasladarse a Santo Domingo. La consejera Maeztu confirmó públicamente estos planes a comienzos de febrero.
El Movimiento Cívico del Pueblo rechaza de plano el proyecto y sostiene que trasladar a los mayores desde el centro de Estella hasta Oncineda supone “un atropello injustificado”. La organización pone especialmente el foco en las consecuencias que, a su juicio, puede tener el cambio de entorno para personas de avanzada edad.
En el documento elaborado para sustentar la campaña, el colectivo advierte del denominado “Síndrome de Estrés por Reubicación” y señala que un cambio drástico del entorno habitual puede provocar desorientación, ansiedad y problemas de adaptación, especialmente entre residentes con deterioro cognitivo.
También alerta de las consecuencias que tendría abandonar una residencia completamente integrada en el casco urbano. Santo Domingo permite actualmente, señala el documento, que los mayores con autonomía puedan pasear, acudir a comercios, ir a la iglesia o recibir con facilidad visitas de familiares, amigos y vecinos. La organización considera que la ubicación de Urederra en Oncineda dificultará esa vida cotidiana por la distancia y las pendientes de la zona.
El colectivo menciona además posibles consecuencias físicas asociadas al estrés de una mudanza, como alteraciones del sueño, pérdida de apetito o descompensaciones de patologías previas, además de un mayor riesgo de caídas durante el periodo de adaptación al nuevo inmueble.
Otro de sus argumentos es la pérdida de las rutinas religiosas. Los residentes disponen actualmente de capilla y misa diaria en Santo Domingo, mientras que, según el documento de la campaña, la nueva residencia de Oncineda no incorpora una capilla.
El debate afecta también a un edificio de enorme valor histórico para Estella. El convento de Santo Domingo tiene sus orígenes en el siglo XIII y su construcción estuvo vinculada al rey Teobaldo II de Navarra. La Universidad de Navarra lo ha descrito como una de las obras más importantes de la arquitectura mendicante medieval navarra.
El Movimiento Cívico del Pueblo considera que convertir este complejo medieval en un centro de menores supondrá también dificultades de conservación y gestión. En su informe cuestiona la idoneidad de un inmueble antiguo, con pasillos, espacios compartimentados y una estructura concebida para otros usos, para albergar un recurso de estas características.
La campaña introduce además la seguridad ciudadana entre sus principales argumentos. El colectivo asegura que comerciantes de Estella han recibido recomendaciones para reforzar medidas de seguridad y vincula la llegada provisional de menores a un aumento de la preocupación entre vecinos y comerciantes.
La futura dimensión del centro ha provocado ya anteriormente inquietud política. La propia alcaldesa de Estella, Marta Ruiz de Alda, manifestó en febrero su preocupación por el tamaño del recurso y anunció que vigilaría que no se superasen las 40 plazas anunciadas por el Gobierno de Navarra.
El Movimiento Cívico del Pueblo reclama ahora que el Ejecutivo de Chivite y el Ayuntamiento den marcha atrás. Su petición exige mantener el uso asistencial y geriátrico de Santo Domingo, paralizar el traslado de sus residentes y cancelar la instalación del centro de menores en el antiguo convento.
La batalla sobre el futuro de Santo Domingo se produce cuando el traslado está ya calendarizado. El Gobierno foral mantiene, por el momento, su previsión de abrir Urederra en octubre y trasladar posteriormente al histórico edificio de Estella el centro de menores que funciona actualmente de manera provisional en el Verbo Divino.