UPN ha cargado este miércoles contra el Gobierno de Navarra, liderado por la socialista María Chivite, por, a su juicio, “poner excusas” para justificar su rechazo a eliminar la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución. La formación regionalista ha situado el choque en torno a la enmienda que ha presentado dentro de la reforma constitucional que se tramita en las Cortes y la ha vinculado directamente con la posibilidad de incorporar Navarra a la Comunidad Autónoma Vasca.
La reacción de UPN ha llegado después de que el portavoz del Ejecutivo foral, Javier Remírez, calificara esa propuesta de “ocurrencia” y acusara a los regionalistas de “poner en riesgo la bilateralidad” entre Navarra y el Estado. A partir de ahí, el partido foralista ha elevado el tono y ha acusado al Gobierno de intentar bloquear el debate o de rechazar de fondo la supresión de esa vía constitucional.
En un comunicado, UPN ha criticado que Remírez cuestione el uso de las herramientas democráticas que, según ha defendido, tienen a su alcance los grupos parlamentarios para registrar las iniciativas que consideren oportunas. Además, ha afeado al portavoz foral su postura y ha asegurado que su “desconocimiento es evidente”, pese a haber sido senador.
La formación también ha considerado “llamativo” que el Ejecutivo no cuestione la propia Disposición Transitoria Cuarta, ni su carácter transitorio, ni tampoco la posibilidad de integración de Navarra en la comunidad autónoma vecina. En este sentido, ha reclamado explicaciones al Gobierno sobre por qué se opone a abrir este debate político.
UPN ha sostenido además que una mayoría de navarros quiere que Navarra siga siendo Navarra y deje de estar, en palabras del partido, “amenazada” por una cláusula constitucional que considera “absurda”. Con ese argumento, ha tratado de reforzar su ofensiva política contra el Ejecutivo foral en esta cuestión.
Por su parte, los regionalistas han ido más allá en su crítica al PSN-PSOE y han asegurado que las palabras de Remírez responden a la influencia de EH Bildu sobre los socialistas. Según UPN, los socialistas están “atados de pies y manos” por la formación abertzale y el portavoz del Gobierno se ha convertido en defensor de los intereses del independentismo vasco.
El enfrentamiento ha vuelto a colocar en el centro del debate político navarro la Transitoria Cuarta, un asunto con fuerte carga simbólica e institucional en Navarra. La polémica se ha reactivado después del cruce de declaraciones entre el Gobierno foral y UPN, que ha optado por convertir esta enmienda en uno de sus principales frentes políticos del momento.