Resulta extraño no ver a los toros de Miura anunciados para el 14 de julio, como había sido habitual durante la última década. Sin embargo, este año la legendaria ganadería de Zahariche adelanta su presencia al 13 de julio, sin faltar a su cita con Pamplona. Sus imponentes toros, de gran volumen y reconocida seriedad, suelen protagonizar encierros rápidos, vibrantes y cargados de emoción.
Miura, sinónimo de velocidad. Al igual que sucedió en 2018 y 2022, los toros de Miura firmaron el encierro más rápido de los Sanfermines 2025, al completar el recorrido en 2 minutos y 15 segundos. Son toros tan veloces que ese tiempo es el segundo más lento de sus últimas siete ediciones.
San Fermín no se entiende sin Miura. La legendaria ganadería de Zahariche volverá a escribir una página más de su estrecha relación con Pamplona al alcanzar su 58.ª participación en los encierros, un récord absoluto que la convierte en la divisa que más veces ha recorrido las calles de la ciudad. Esta temporada se cumplen 184 desde que se fundó.
Fin a una larga tradición. Después de once ediciones consecutivas cerrando los Sanfermines, los toros de Miura cambian este año su lugar en el calendario. Entre 2013 y 2025, la legendaria ganadería fue la encargada de protagonizar ininterrumpidamente el encierro del 14 de julio. Para encontrar la última ocasión en la que Miura corrió en una fecha distinta hay que remontarse a 2012, cuando sus toros fueron anunciados para el 8 de julio.
Miura y el 13 de julio, una combinación poco frecuente. En los últimos 40 años solo había corrido un 13 de julio en tres ocasiones, y todas ellas coincidieron en domingo. En 1997, el encierro fue suspendido tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco. En 2003, los toros de Miura completaron el recorrido en 2 minutos y 53 segundos y dejaron un herido por asta de toro. Cinco años más tarde, en 2008, firmaron un tiempo de 2 minutos y 54 segundos y finalizaron la carrera sin registrar ninguna cornada. Es la primera vez que corren un lunes 13.
Tres años consecutivos sin cornadas. Los últimos tres encierros protagonizados por los toros de Miura han finalizado sin dejar ningún herido por asta de toro. Si este año vuelven a completar una carrera limpia, igualarán su segunda mejor racha del siglo XXI y se quedarán a solo un encierro de su récord reciente: los cuatro consecutivos sin corneados que enlazaron entre 2015 y 2018.
1980 – 2000. 3 minutos y 5 segundos es el tiempo promedio de la duración de los 20 encierros de Miura comprendidos entre eso años. Durante este tiempo tan solo dejaron un corneado.
2001-2014. A comienzos de siglo, los Miura también cambiaron. Pasamos de un solo herido por asta en veinte años a 15, una media de 1,07 por encierro. El promedio de tiempo fue de 3 minutos y 17 segundos.
2015 a la actualidad. Miura ha cambiado totalmente en la última década. Desde 2015 el tiempo medio se ha reducido hasta 2 minutos y 17 segundos (un minuto menos que entre 2001 y 2014) y la media de heridos por asta ha bajado a 0,44 por encierro. Un contraste evidente con la etapa más reciente de la histórica ganadería.
¿Qué ocurrió el 13 de julio de hace 40 años? Aquel domingo de 1986 acogió uno de los encierros más multitudinarios de las fiestas. Los toros de Murteira Grave completaron el recorrido en 2 minutos y 40 segundos y no dejaron ningún herido por asta de toro. No obstante, la carrera sí registró un percance de gravedad: un corredor pamplonés fue pisoteado en el interior de la plaza, sufriendo una fractura pluricostal de carácter grave.
El 13 de julio, una fecha marcada por la tragedia. Ningún otro día de los Sanfermines ha registrado tantas víctimas mortales como esta jornada, en la que cuatro corredores perdieron la vida. El primero fue Esteban Domeño, en 1924. Décadas más tarde, el 13 de julio de 1980 quedó grabado como uno de los días más dramáticos que se recuerdan: el toro «Antioquio», de Guardiola Fantoni, provocó la muerte de José Antonio Sánchez Navascués en la plaza del Ayuntamiento y, minutos después, acabó también con la vida de Vicente Rico en la plaza de toros. La última víctima mortal en esta fecha fue el estadounidense Matthew Peter Tasio, que falleció en 1995 tras ser corneado por «Castellano», un toro de Torrestrella, también en la plaza del Ayuntamiento.