SOCIEDAD
De antigua casa de camineros a espacio público: la transformación de un edificio histórico en un pueblo de Navarra
El plazo de ejecución previsto es de 10 meses y se invertirá un total de 672.443 euros.
La Casa Ascunce de Navascués ha empezado a escribir una nueva etapa. El edificio, levantado en 1950 para alojar a los responsables del antiguo parque de camineros local, ha sido presentado ahora como el próximo espacio público que busca dar servicio a la vida diaria del municipio y reforzar la actividad social en el Pirineo navarro.
El Departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, a través de la Dirección General de Administración Local y Despoblación, ha dado a conocer las obras de rehabilitación en una visita institucional en la que también han participado el director general Jesús María Rodríguez, el alcalde en funciones de Navascués, Cruz Moriones, y representantes de la Mesa del Pirineo.
La intervención ha sido adjudicada a la empresa Maldadia S.L. por un importe cercano a 672.400 euros y ha planteado un objetivo doble: por un lado, mejorar la eficiencia energética de la estructura y, por otro, preparar la planta baja para un uso terciario, con la idea de convertirla en un lugar útil para la población.
El consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, ha valorado “positivamente” el proyecto porque, según ha señalado, “busca dar una nueva vida a un edificio de gran valor para la población, dotando a los y las vecinas de Navascués de un espacio de encuentro y ocio”.
El consejero también ha enmarcado la actuación en el reto demográfico. Chivite ha afirmado que esta intervención “pone de manifiesto el compromiso del Gobierno de Navarra y el Gobierno de España” con “las políticas de lucha contra la despoblación”, y ha reafirmado el compromiso del Ejecutivo foral con la fijación de población en el Pirineo “a través de políticas de vivienda, proyectos de emprendimiento y apoyo al sector primario de la zona”.
Aunque la Casa Ascunce no forma parte de las acciones planteadas dentro del Plan del Pirineo, Chivite ha puesto en valor ese programa y ha añadido que con este “proyecto ambicioso damos certidumbre al plan que trabaja desde la cogobernanza”.
Desde el Ayuntamiento, el alcalde en funciones, Cruz Moriones, ha “agradecido la implicación” del Gobierno de Navarra para “revitalizar” los municipios pequeños. También ha avanzado que desde la entidad local “seguirán trabajando para continuar potenciando la comarca de Salazar”.
La rehabilitación ha previsto actuar sobre la envolvente térmica y la cubierta, además de abordar la consolidación estructural del edificio. En paralelo, el proyecto ha incluido la habilitación de los 222 metros cuadrados de la planta baja para un uso terciario, lo que abre la puerta a que el inmueble deje de ser únicamente un elemento del pasado y pase a formar parte del día a día de los vecinos.
El entorno en el que se ubica el edificio supera los 3.000 metros cuadrados. La casa que será objeto de la intervención cuenta con una superficie construida de 655 metros cuadrados, dentro de un conjunto que, por su tamaño y ubicación, ha mantenido durante décadas una presencia reconocible en el municipio.
El plazo de ejecución previsto es de 10 meses. La actuación contará con una financiación de 445.276 euros del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (PIREP), dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con fondos Next Generation. El gasto total previsto asciende a 672.443 euros (IVA incluido).
El proyecto llega tras una actuación previa que el Gobierno de Navarra realizó en julio de 2022 para agilizar trámites. En esa fase se redactó un informe técnico de evaluación estructural que concluyó que el estado del inmueble “era aceptable”, aunque planteó actuaciones de mejora que ahora se han convertido en el núcleo de la intervención.