El párroco de Huarte, Javier Aizpún Bobadilla, ha pedido perdón al arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló, por los mensajes publicados en sus redes sociales sobre la llegada masiva de migrantes a Ceuta. En ellos defendía medidas como “bombardear Rabat si es necesario” y rezaba por una “reconquista de Marruecos y su conversión al cristianismo”.
Las palabras del sacerdote, que también es canónigo de la Catedral de Pamplona, han provocado una fuerte polémica social, política y religiosa. El Arzobispado de Pamplona y Tudela se ha desmarcado públicamente de sus afirmaciones y ha explicado que Aizpún ha eliminado su cuenta de la red social X.
La Diócesis ha asegurado que las publicaciones representan una opinión “estrictamente personal” del párroco y que “en ningún caso” son compartidas por la Iglesia navarra.
Las declaraciones se han producido después de la llegada de miles de personas procedentes de Marruecos a la ciudad autónoma de Ceuta. En uno de sus mensajes, Javier Aizpún proponía incluir en los programas electorales la posibilidad de “bombardear Rabat si es necesario”.
En otra publicación, el sacerdote planteaba abrir “fuego masivo contra los invasores de Ceuta” y bombardear la capital marroquí. “No faltan soluciones, falta criterio, valor y voluntad”, ha escrito.
También invocaba a Nuestra Señora de África, patrona de Ceuta, para que impulse “la reconquista de Marruecos y su conversión al cristianismo”. “Lo que la reina Isabel la Católica dejó sin hacer, lo sepamos terminar”, añadía.
El párroco también difundió afirmaciones no acreditadas sobre las personas que han entrado en Ceuta. Entre otras cuestiones, señalaba que habrían salido de cárceles marroquíes después de ser indultadas por el rey Mohamed VI y que el nivel de delincuencia sería “inenarrable”.
La polémica ha llevado al arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló Avellanas, a mantener una conversación con Javier Aizpún para pedirle explicaciones.
El Arzobispado ha considerado que las manifestaciones han sido “muy poco acertadas”, especialmente porque proceden de un sacerdote y párroco llamado a actuar como “instrumento de comunión, diálogo y reconciliación”.
Tras esa conversación, Javier Aizpún ha eliminado su perfil de X y ha pedido perdón personalmente al arzobispo. A través de él, el párroco ha querido extender sus disculpas a la Iglesia y al conjunto de la sociedad.
La Diócesis ha contrapuesto las palabras del sacerdote con el mensaje del papa León XIV sobre la inmigración. En concreto, ha recordado sus afirmaciones de que “la dignidad humana no tiene pasaporte” y que “no se puede hablar de dignidad y dejar que los mares sean cementerios”.
El Arzobispado también ha destacado que Florencio Roselló se ha manifestado en numerosas ocasiones en favor de abordar los movimientos migratorios desde la justicia, la paz y el respeto a todas las personas.
“La Diócesis de Pamplona y Tudela se disculpa por la confusión y el malestar que estas declaraciones hayan podido generar”, ha señalado la institución religiosa en un comunicado.
Asimismo, ha reiterado su compromiso con “la cultura del encuentro”, el respeto a la dignidad humana y la búsqueda de soluciones basadas en la paz, la justicia y el diálogo.
La polémica ha llegado también al Ayuntamiento de Huarte. El grupo municipal de Geroa Bai ha pedido al resto de formaciones que la corporación exija oficialmente al Arzobispado la sustitución del actual párroco.
La coalición ha considerado que los mensajes difundidos por Javier Aizpún contienen llamamientos a la violencia y promueven un discurso de odio contra las personas migrantes.
A su juicio, estas manifestaciones son “absolutamente incompatibles” con la responsabilidad de una persona que ejerce un ministerio religioso y ocupa una posición de referencia para una parte de la población.
Geroa Bai ha explicado que su petición recoge también la preocupación de personas creyentes de Huarte que desean que la parroquia sea un espacio de acogida, respeto y convivencia.
“Nuestro pueblo es diverso, abierto y comprometido con la convivencia”, ha defendido la formación, que ha rechazado que puedan normalizarse discursos de enfrentamiento, odio o violencia.
El PSN de Huarte también se ha mostrado partidario de solicitar la sustitución del sacerdote, según han recogido distintos medios.
Las declaraciones han recibido además críticas desde diferentes sectores políticos. El vicepresidente del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, ha calificado las palabras de “inadmisibles” y completamente alejadas de la ley, los derechos humanos y el Evangelio.
El concejal de UPN en Huarte Julen Sesma también ha rechazado públicamente los mensajes. “Como concejal de UPN, siento vergüenza”, ha escrito, antes de definirlos como un discurso “anticristiano” que fomenta el odio en lugar de la paz.
Javier Aizpún es párroco de la iglesia de San Juan Evangelista de Huarte desde 2017. Además de sacerdote y canónigo de la Catedral de Pamplona, es teólogo y doctor en Arquitectura.
Su etapa al frente de la parroquia ya ha estado rodeada anteriormente de controversia. En 2019 decidió clausurar la actividad de Munduko Argia, una asociación juvenil con 50 años de trayectoria que organizaba actividades de educación en la fe y tiempo libre para más de un centenar de menores de Huarte.