La historia de las monarquías europeas está llena de matrimonios entre familiares, árboles genealógicos que terminaban cruzándose y enfermedades que durante generaciones se han relacionado directamente con la consanguinidad. Sin embargo, una investigación realizada por una genetista de la Clínica Universidad de Navarra ha puesto bajo la lupa esa creencia y ha dejado, además, un dato especialmente llamativo sobre la princesa Leonor.
La responsable del estudio es la doctora Teresa Perucho, genetista de la Clínica Universidad de Navarra, que ha analizado la genealogía de nada menos que 143 reyes y reinas de Asturias, Aragón, Navarra, Portugal, Castilla y España. La investigación se dio a conocer en marzo de 2025, pero su conclusión sobre la heredera al trono continúa siendo una de las más curiosas: Leonor marcará una excepción después de siglos de historia dinástica.
Leonor y una singularidad después de siete siglos
De acuerdo con las conclusiones de Perucho, la princesa Leonor será la primera reina de España sin consanguinidad desde Enrique II de Castilla, hijo ilegítimo de Alfonso XI y Leonor de Guzmán. Se trata de una circunstancia que no se habría producido durante aproximadamente siete siglos de historia de la monarquía.
La explicación está en el árbol genealógico de la actual Familia Real. El matrimonio entre Felipe VI y la reina Letizia ha roto esa sucesión de enlaces con algún grado de parentesco que había acompañado durante siglos a las casas reales. Leonor representa así, desde el punto de vista analizado en esta investigación, un cambio histórico dentro de la genealogía de la Corona española.
El estudio de 143 reyes y reinas
La tesis doctoral de Teresa Perucho, presentada en la Universidad Complutense de Madrid, también ha cuestionado una idea muy extendida: que los matrimonios entre personas emparentadas fueron responsables de buena parte de las enfermedades y de la decadencia de las dinastías de la Península Ibérica.
Tras estudiar la longevidad, fertilidad e historia clínica de los 143 monarcas, la especialista ha concluido que la consanguinidad no puede considerarse por sí sola el factor determinante de sus problemas de salud. La principal excepción que ha encontrado es Carlos II, uno de los casos históricos más vinculados precisamente a los sucesivos matrimonios entre miembros de la misma familia.
Enfermedades que no dependían únicamente de la genética
El análisis reconoce que determinados trastornos recesivos sí pueden aparecer con mayor facilidad en matrimonios consanguíneos. Sin embargo, muchas de las enfermedades habituales entre los monarcas estudiados tuvieron otros posibles condicionantes. Entre ellas aparecen la gota, la litiasis renal, la sífilis, la tuberculosis o la depresión, relacionadas también con las condiciones y el estilo de vida de las cortes.
La investigación recoge otra paradoja especialmente llamativa. Antes del matrimonio de Felipe VI y Letizia, el único enlace de Austrias y Borbones sin consanguinidad había sido el de Alfonso XIII y Victoria de Battenberg. Precisamente aquel matrimonio introdujo la hemofilia en la monarquía española, una enfermedad que no estaba vinculada a la consanguinidad, sino a una mutación del cromosoma X relacionada con la coagulación de la sangre.
La genética, más allá de la historia de los reyes
Para Teresa Perucho, estas conclusiones también muestran la utilidad de la Genética Clínica para revisar episodios históricos que durante años se han explicado de una forma mucho más sencilla. Su trabajo ha permitido confrontar los árboles genealógicos de las dinastías con los datos disponibles sobre salud, fertilidad y longevidad de sus integrantes.
La especialista también ha destacado la importancia que tiene la genética en la medicina actual. La Unidad de Medicina Genómica de la Clínica Universidad de Navarra lleva años trabajando con un enfoque multidisciplinar para facilitar diagnósticos y tratamientos personalizados y, en 2019, sus especialistas pusieron en marcha el primer chequeo genómico en España, capaz de analizar más de 650 enfermedades y rasgos genéticos mediante la secuenciación avanzada del ADN.