• domingo, 11 de octubre de 2026
  • Actualizado 13:03
 
 

SOCIEDAD

Un estudio de la Universidad de Navarra revela lo que muchos futuros médicos europeos no aprenden en sus facultades

Una investigación publicada en The Lancet ha analizado la enseñanza universitaria en 55 países europeos y ha detectado importantes diferencias que pueden condicionar la atención a pacientes graves.

Estudiantes de Medicina aprenden cuidados paliativos en la Universidad de Navarra. CEDIDA
Estudiantes de Medicina aprenden cuidados paliativos en la Universidad de Navarra. CEDIDA

Una investigación de la Universidad de Navarra ha revelado que solo 15 de los 55 países europeos, el 27%, garantizan que todos sus futuros médicos reciban formación universitaria obligatoria en cuidados paliativos. Entre ellos figuran Alemania, Finlandia, Francia, Irlanda, Hungría y Letonia.

El estudio también ha puesto de manifiesto las importantes diferencias que existen entre países. En España, donde la regulación de esta enseñanza no es obligatoria, solo el 43% de las facultades de Medicina imparten esta formación, fundamental para atender a pacientes con enfermedades graves o que se encuentran al final de la vida.

La investigación ha sido liderada por el Observatorio Global de Cuidados Paliativos ATLANTES, perteneciente al Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra, en colaboración con el European Palliative Care Research Centre del Oslo University Hospital, en Noruega.

Los resultados se han publicado en The Lancet Regional Health - Europe, una revista académica de referencia internacional en el ámbito sanitario. El trabajo se ha dado a conocer coincidiendo con el Día Mundial de los Cuidados Paliativos y ha analizado los 55 países de la región europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de la que ATLANTES es centro colaborador.

Una de las principales conclusiones es que los países que cuentan con una regulación nacional sobre cuidados paliativos, sea obligatoria o simplemente orientativa, presentan una implantación significativamente mayor de esta enseñanza en sus universidades.

El doctor Carlos Centeno, investigador principal del estudio y director de ATLANTES y del Servicio de Control de Síntomas y Medicina Paliativa de la Clínica Universidad de Navarra, ha reconocido que la situación española todavía presenta importantes carencias.

"A pesar de que la situación dista mucho de ser satisfactoria, se están produciendo avances importantes", ha señalado. Entre ellos ha destacado el aumento de profesionales médicos que imparten estas materias y el crecimiento de la investigación universitaria relacionada con los cuidados paliativos.

"España es uno de los países que mejor ha documentado la experiencia de enseñar cuidados paliativos en el grado de Medicina. En la Universidad de Navarra, hemos desarrollado estudios cualitativos y cuantitativos, así como tesis doctorales, y los resultados son esperanzadores", ha explicado.

El especialista, que también es profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra, ha defendido que esta formación debería formar parte de los conocimientos básicos de cualquier médico, independientemente de la especialidad que termine ejerciendo.

"Cuando un estudiante entiende que forma parte de su genoma de médico atender la enfermedad grave y aliviar el sufrimiento, también cuando no se puede curar, su actitud dura para siempre, ya sea cirujano, especialista en trasplantes o en microbiología. Siempre va a tener una mirada paliativa", ha afirmado.

Centeno considera que extender esta enseñanza a todos los estudiantes puede transformar profundamente la atención sanitaria. A su juicio, "enseñar cuidados paliativos en un país a todos los futuros médicos, en un plazo de diez años, cambia totalmente el panorama de la medicina paliativa y la atención a los enfermos".

La investigación, titulada Association between national regulatory frameworks and compulsory undergraduate palliative care education in Europe: a cross-sectional study of 55 countries, forma parte del proyecto europeo JANE-2 (Joint Action on Networks of Expertise on Cancer), financiado por el programa EU4Health y vinculado al Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer.

Los resultados han dibujado un mapa muy desigual de la formación médica en Europa. El país en el que estudia un futuro médico sigue condicionando que pueda acceder a conocimientos sobre cuidados paliativos y que estos se impartan mediante asignaturas obligatorias u optativas.

De hecho, en 17 países europeos, el 31% del total, ninguna facultad de Medicina incluye de manera obligatoria los conceptos básicos para atender a personas con enfermedades graves o en la etapa final de su vida dentro de una materia troncal.

En algunos de estos países, la formación en cuidados paliativos es inexistente, mientras que en otros se ofrece únicamente mediante asignaturas optativas. "A pesar de que la situación va mejorando poco a poco respecto a los datos previos, queda mucho camino por recorrer", ha advertido Centeno.

El estudio también ha examinado cómo influye la legislación en la implantación de estas enseñanzas. En los 15 países con regulación vinculante, la formación se imparte, de media, en todas sus facultades de Medicina. Por su parte, en los nueve países con recomendaciones nacionales no obligatorias, la materia se ofrece en el 75% de las facultades.

Uno de los ejemplos más destacados es Francia, donde las 36 facultades de Medicina incluyen formación en cuidados paliativos. El país aprobó en 2016 una ley específica que establece la adquisición obligatoria de estos conocimientos durante la formación médica inicial.

Además, el contenido que deben aprender los estudiantes franceses está regulado mediante decretos ministeriales, lo que permite establecer criterios comunes para todas las universidades.

El caso de Finlandia es diferente. Aunque no cuenta con una ley vinculante, el país ha impulsado la enseñanza de cuidados paliativos mediante recomendaciones curriculares nacionales y directrices del Ministerio de Asuntos Sociales y Salud.

Gracias a este modelo, sus cinco facultades de Medicina garantizan que todos sus estudiantes reciban formación en este ámbito. Los investigadores han señalado así que existen diferentes vías para extender estos conocimientos entre los futuros profesionales sanitarios.

Centeno ha insistido en que la formación en medicina paliativa resulta imprescindible para garantizar una atención adecuada a quienes necesitan estos cuidados. "No es opcional ni negociable, sino un requisito esencial, alineado con las necesidades de la sociedad y con los valores fundamentales de la profesión médica", ha defendido.

Por su parte, el profesor Stein Kaasa, responsable del área de cuidados paliativos en el proyecto JANE-2, ha reclamado medidas para mejorar la preparación de los profesionales sanitarios europeos.

"Es una amenaza para los pacientes y sus familias que solo el 27% de las facultades de Medicina de Europa enseñen medicina paliativa", ha advertido, en referencia a los resultados de la investigación.

Kaasa ha anunciado que el programa europeo JANE-2 emprenderá nuevas acciones para mejorar la formación en este ámbito. Estas medidas abarcarán tanto los estudios universitarios de grado y posgrado como los trabajos dirigidos a formalizar la especialidad de Medicina Paliativa en Europa.

¿Tienes una tienda, un bar, un restaurante o un local comercial en Pamplona o alguna localidad de Navarra?

¿Quieres salir en nuestra sección de Comercio Local y que miles de personas conozcan todo lo que ofreces con una noticia y fotografías hechas por profesionales?

Escríbenos a esta dirección y hablaremos contigo para contactar cuando antes: [email protected]


Apóyanos para seguir realizando periodismo independiente.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Un estudio de la Universidad de Navarra revela lo que muchos futuros médicos europeos no aprenden en sus facultades